Home>
HISTORIA DE LA IGLESIA
EPOCA NUEVAQUINTA PARTE: LA REFORMA PROTESTANTE
El período que va desde 1492 hasta 1648 ha sido diversamente definido por los autores. Prevalece la dicción Reforma y Contrarreforma. En esto han tenido su importancia las áreas de pertenencia confesional y los presupuestos ideológicos.
1. Reforma
El primer autor que define el movimiento iniciado con Lutero y Zwinglio como reforma de la religión es Veit Ludwig von Seckendorff, después de 1680. En ambiente protestante se pueden tomar unos matices y precisiones importantes. Así, se habla de primera, segunda y tercera reforma. Para algunos autores la primera reforma sería la de Tomás Valdense; la segunda la de Lutero, Zwinglio y Calvino; la tercera, radical, sería la de los anabaptistas, antitrinitarios y espitualistas. Otros distinguen entre una reforma magisterial, la cual estaría apoyada por los magistrados y por el poder político .en italiano vendría traducido por reforma clásica. y una reforma radical, en el sentido arriba definido.
El concepto de reforma es tan amplio como el de democracia. Conceptualmente el término reforma contiene tres acepciones diversas:
-En sentido antropológico presenta un significado habitual en los Padres de la Iglesia: la reforma es la acción de restituir al hombre la semejanza con Dios perdida por el pecado.
-En sentido filosófico, reformar es la acción que tiende a reportar al acto una forma precedente, idealmente perfecta, mas actualmente rota por una acción deformante a la potencialidad de la materia.
-Por último, no podemos olvidar también un sentido jurídico, asimilable a nuestro restituir. Así, la reformatio pacis es una acción de pacificación, de restituir la paz quebrantada.
Históricamente ha habido cuatro proyectos de reforma:
-Proyecto eclesiástico. Es la causa reformationis de Constanza, es decir, ese complejo de modificaciones, de .retorno., de adaptación en el campo disciplinar, moral, organizativo, pastoral..., pero sin tocar la fe. Éste fue el programa de la Observancia .retorno a la regla primitiva., así como de los varios esquemas propuestos al papado antes de Trento. Ésta fue una reforma tridentina.
-Proyecto espiritualista, relacionado con el pensamiento de Joaquín de Fiore, quien divide la historia en tres épocas:
1)Edad del Padre: la Iglesia era gobernada por los laicos. Corresponde al Antiguo Testamento.
2)Edad del Hijo: la Iglesia era gobernada por los clérigos. Corresponde al Nuevo Testamento.
3)Edad del Espíritu Santo: en esta última época la Iglesia sería gobernada por los monjes. En 1260 habría comenzado la nueva época, con una refundación de la Iglesia y una sustitución de la Iglesia precedente por una Iglesia espiritual.
-Proyecto cismático. Corresponde con la crítica wycleffita y husita, la cual apuntó a la vida: los comportamientos, la modalidad de gobierno, la moralidad y la pobreza de los sacerdotes.
-Proyecto protestante[1]. A Lutero no le bastaba una simple revisión pastoral o moral. El problema que le angustiaba no era el de la vida, sino el de la doctrina. Para él la práctica penitencial católica vaciaba la Palabra de Dios y la fe, subrogándola con las obras meritorias. La reforma debe consistir en dirigir a la gente a la fe y no a las prácticas. Rechazaba a Joaquín de Fiore, porque no se trataba de refundar una Iglesia, sino de retornar a la Iglesia querida por Cristo. Para él era inimaginable otra Iglesia. Se inspira en san Bernardo, para quien la historia de la Iglesia se dividiría en tres épocas: la de las persecuciones, la de las herejías y la de los peligros internos. «Como dice Bernardo, la suerte de la Iglesia fue amarga bajo los tiranos, más amarga bajo los herejes, amarguísima bajo los seguros y satisfechos de sí». Para él, los enemigos eran los teólogos y sacerdotes que enseñaban mal .se ponía toda la confianza en los méritos y en los ritos, en vez de ponerla en la fe..
En el interior de este proyecto desencadenado por Lutero, Zwinglio y Calvino hay notables diferencias. Por eso habría que hablar, más que de Reforma, de reformas.
2. Contrarreforma
El concepto de Contrarreforma tiene una larga historia, no exenta de polémica. Fue acuñado por el jurista J.S. Pütter, en el siglo XVIII (1762-1766), con dos acepciones: una de corte protestante, de tal manera que la única reforma era la de Lutero, Calvino...; y otra de corte iluminista, la cual consideraba válidas sólo las conquistas realizadas por la razón con la tolerancia. A juicio de este autor, el movimiento de oposición a la reforma protestante por parte de los católicos fue marcado por la imposición de las armas y de la Inquisición; por ello no fue una auténtica reforma, sino una .contrarreforma., una imposición política, una operación de poder.
El término fue más purificado por Ranke (1834-1836), que reconocía un movimiento de reforma dentro del catolicismo. El papado se había purificado y había sabido utilizar para su ventaja los movimientos que amenazaban revolverse contra él.
Después de Ranke el término asume un significado polivalente: en sentido negativo y polémico, como una imposición y algo en contra de la reforma; y en sentido neutro, para designar el período después de Trento, donde la Iglesia saca a relucir sus mejores resortes vitales .de aquí el concepto de reforma católica., junto a la oposición al protestantismo. Por eso, Jedin habla de Reforma católica y de Contrarreforma.
3. Confesionalización, edad confesional, edad de las confesiones...
Más reciente es el uso del concepto de confesionalización o de edad confesional o edad de las confesiones. Troeltsch habla de .Edad confesional. para definir los siglos XVI y XVII. El concepto fue enriquecido posteriormente.
Antes de la Reforma existía una única Iglesia que, por su carácter universal, recogía todos los habitantes de la Cristiandad .excepto los hebreos.. En ella había un gran pluralismo, que podía llegar incluso hasta la «falta de claridad teológica»[2]. Al principio ninguno de los .reformadores. intentó separarse de la Iglesia. Cuando se constata la división, la Iglesia se ve obligada a aclarar criterios de ortodoxia y de pertenencia. Por eso se sirven de profesiones de fe o .confesiones., que vendrán a convertirse en las .Confesiones., es decir, grupos separados o .iglesias.[3]. El proceso de confesionalización comporta:
-Imposición de un cierto número de verdades de fe vinculantes, claras, discriminantes, sin posibilidad de incerteza o de interpretaciones personales.
-Reforzamiento del poder magisterial.
-Disciplina del hombre inscrito en una trama de enormes vinculaciones, una institucionalización y un ritualismo muy cuidado.
-Un atento control de los comportamientos individuales a través de organismos de varios niveles que utilizan mucho el arma del miedo y de la sanción eterna.
-Eliminación de las minorías opositoras .en Francia, por fuerza del edicto de Nantes, hasta el final de su revocación., mediante de la acentuación de los elementos de diferenciación.
-Uso de medios más eficaces de propaganda y de educación, sobre todo de los cuadros y de las élites .universidad, academias, seminarios..
-Integración de las iglesias en el interior del organismo estatal, favoreciendo el absolutismo, el centralismo, la unificación, y obteniendo, en cambio, apoyo e influencia. El Estado absoluto no fue ajeno o neutral en el plano religioso. Fuese en la ciudad de Zurich o en Francia, en España o en Inglaterra, tuvo un papel en la .formación confesional., que utilizó para el reforzamiento del propio poder mediante varias formas: la consolidación de la propia identidad nacional o territorial; metiendo bajo control un rival potente como la Iglesia; ejercitando una vigilancia atenta sobre el patrimonio eclesiástico; y utilizando el arma religiosa como medio para homogeneizar a los súbditos[4].
4. Disciplinamiento
Conexo con el concepto de confesionalización está el de disciplinamiento, el cual es muy reciente y fue acuñado por Gerhardt Oestreich, quien prosigue con una intuición de Troeltsch. El autor escoge el término como supeditado a la idea de absolutismo, que entonces peligraba de ser confundido con la experiencia de los totalitarismos modernos[5]. El diciplinamiento penetraba en muchos ámbitos, como el artístico[6], la vida social y familiar[7], así como en la sanidad.
A nosotros nos interesa sobre todo verificar cómo las distintas confesiones ejercitaron no sólo acciones represivas, sino otras más sutiles de control oculto y de prevención. Tanto en ámbito católico como protestante se advierte una tentativa por .disciplinar., es decir, por regular la vida de los fieles en todos sus ámbitos. Se fundaban en el acuerdo de la disciplina como enseñanza, regla de comportamiento y hábitos a dominar con la propia voluntad .impulsos, sentimientos, emociones.. Todo para procurar el bienestar y el orden. Por ello se impone un espíritu de tutela, tendente a formar un hombre nuevo, disciplinado, animado por una fe consciente y recta, transmitida en el catecismo y en la predicación, fortificado por la oración y los sacramentos. Todo llevaba a la erradicación de las supersticiones y de las malas costumbres.
5. Modernidad o modernización
Este concepto viene evocado con cierta frecuencia para definir un movimiento o una iglesia como .progresista., en oposición a otro juzgado como medieval, conservador, retrasado. El problema de la modernidad es, de por sí, equívoco. Troeltsch consideraba las características del mundo moderno del modo siguiente: individualismo; economía capitalista; familia nuclear; separación de Estado e Iglesia.
Las preguntas que nos podemos hacer son diversas: ¿En qué medida la confesionalización puede ser considerada como un fenómeno de modernización?[8] ¿Es necesario que haya un claro diseño de cosas futuras para ser considerado un factor de modernización?[9] ¿Ha sido el protestantismo un factor de modernización por haber favorecido el nacimiento del .espíritu capitalista. .tesis de Max Weber.?[10] ¿La contrarreforma puede ser considerada un fenómeno de modernización .tesis de Evennett y Bossy.?[11] Las respuestas manarán del análisis del período y sobre la base de las conclusiones, que obtendremos en el transcurso historiográfico.
Nuestro arco cronológico queda delimitado por dos fechas: 1492 y 1563; es decir, del descubrimiento de América hasta el final del concilio de Trento. El título que hemos escogido es el siguiente: Ecclesia prolata, ecclesia afflicta, ecclesia renovata. Refleja no tanto preocupaciones eclesiológicas o político-confesionales, cuanto más bien una afinidad a las fuentes.
No se habla de Reforma o Contrarreforma, porque no existe una sola .Reforma., ni tampoco dos reformas .protestante y católica., sino más reformas en el mundo evangélico, que se contraponen a diversas reformas católicas. Se ha dicho que hubo diferencias entre Lutero, Zwinglio y Calvino; y también hubo varias reformas católicas .la española, la de la observancia o de los clérigos regulares, la del clero secular, las tentativas de reformar el laicado a través de la caridad. que culminaron en Trento y que no pararon con el Concilio: la reforma francesa .Bérulle, Condren, san Vicente, Olier., ¿no añade quizás algo a Trento?
Conceptos como Contrarreforma, contrarreformista o contrarreformismo... no nos parecen adecuados para describir la renovación y la reconquista de credibilidad y de espacios también geográficos. Mas el argumento fundamental que ha inducido a operar un cambio más bien radical es el relativo a la primera fecha: nos habla del descubrimiento, pero, sobre todo, nos dice que Europa no será más el centro, al menos no ella sola. La historia de la Iglesia se dilata, conquista nuevos espacios. La Iglesia católica pierte la Europa del norte, mas evangeliza nuevas tierras, encuentra nuevos espacios. Bien sopesados todos los factores, hemos elegido un título que más que su concepto lleve cuenta de las condiciones de .navegación. de la Iglesia.
1. Ecclesia prolata
El primer elemento nos habla de una Ecclesia prolata, es decir, que se extiende, que sale de sus propios límites para llegar en pocos decenios a los confines de la tierra. La Iglesia, saliendo del mundo mediterráneo, tiene conciencia de hacer salir, a esa tierra descubierta, del caos para reconducirla a la luz. Esa luz es la de la fe y la del conocimiento; esas tierras y las gentes que allí se encuentran pueden recibir la luz de la verdad y la de la civilización. Terminaba el universalismo medieval, que se identificaba con Europa, y se abrían nuevas tierras por evangelizar. Europa seguía siendo el centro de la historia de la Iglesia, mas no era ella sola. Era el centro de una periferia amplísima.
2. Ecclesia afflicta
El segundo elemento nos habla de una Ecclesia afflicta. En aquel ambiente europeo la Iglesia había perdido el coraje de la misión apostólica y se veía implicada en los juegos de poder y de la política. El papado había desembocado en un principado italiano, casi más ávido .caso de León X., mundanizado .con Alejandro VI. y beligerante .Julio II. que otras señorías italianas.
Paolo Giustiniani y Pietro Quirini, en su proyecto de reforma de 1513, invitan al Papa a reemprender su función universalista, que dejaba de ser la medieval de contraposición al Imperio, para convertirse en apostólica. El razonamiento era: ¿por qué la Iglesia no tomaba la iniciativa de la marcha a esas tierras, no por negociar alianzas bélicas .Liga Santa, Liga de Cognac., sino por la conversión de los infieles? No usamos el término de misión, pues para ellos se trataba de una conquista, de una conquista espiritual[12].
Para una Iglesia afligida, ¿qué mejor antídoto que el de dar la espalda a las controversias europeas y reformarse al contacto con nuevos espacios? En este segundo término está incluido el difícil camino para la renovación interior, que es, a un tiempo, moral, teológica, política. Mientras se van redefiniendo las relaciones entre Iglesia y Estados nacionales, la Iglesia necesita encontrar una doctrina clara, una catequesis expresiva y convincente, y una nueva relación con los Estados.
3. Ecclesia renovata
El resultado final es el de una Iglesia renovada. No en el sentido de que la Iglesia retorne a la forma primitiva. La Iglesia está siempre en estado de reforma y, a la vez, está plasmada, forjada. Para Trento y con Trento se pone en movimiento un proceso de renovación, ya en acto, que miraba de nuevo tanto a las estructuras de gobierno como a la práctica pastoral, a la teología como la liturgia. Fue una renovación siempre en el ser para una realidad que no ha terminado nunca de nacer.
El acontecimiento de la Reforma fue protagonista de la historia europea. No debemos olvidar, sin embargo, que la vida de la Iglesia, en este período, tendrá como teatro un espacio ya planetario.
La vida de Asia en el siglo XVI fue dominada por algunos grandes imperios.
A. Imperio del Gran Mongol en India
Zhir al-Din Muhammad, denominado Baber (.Tigre.,+1530), descendiente de Tamerlán y de Gengis Khan, después de haber perdido el reino de Farghana, emigra a la cordillera del Hindokrusj, conquista primero Kabul, después Kandahar, Lahore y, finalmente, después de la batalla de Panipat, Delhi (1529). Establece la capital de su imperio en Agra. Actuó como un conquistador y consideró a sus habitantes como infieles .él era musulmán.. El nieto, Akbar (1562-1605), completó las conquistas mogoles y mejoró las condiciones de los campesinos. Reconoció la libertad religiosa y abolió el impuesto para los no musulmanes .edicto de tolerancia de 1593.. Invitó a filósofos hindúes y jesuitas portugueses a los diálogos religiosos en el Templo de la adoración.
B. China
La dinastía Ming (1368-1644) estaba en declive después de haber expulsado la dinastía mongola de los Yuan (1271-1367). En 1502 se realiza un censo, que arroja 53 millones de habitantes .en 1662 serán 100 millones.. En el siglo XVI China conoce muchas desventuras, como carestía, devastaciones, epidemias, rebeliones opulares. La sociedad había perdido la vivacidad de los siglos pasados y aparecía replegada sobre sí misma. Faltaba la curiosidad intelectual de otras épocas; no volvería a hacer más progresos en la ciencia o en la técnica. Después de los primeros contactos con Europa, China comete el error de considerarse superior y se cierra a todo influjo externo.
C. Japón
El emperador era un cargo meramente nominal, sin ningún poder efectivo, el cual estaba en manos de los Shogun, una especie de mayordomo de corte o de primer ministro. En este cargo se sucedieron los miembros de la familia Ashikaga. En el período de los .Estados combatientes. (1482-1568), la autoridad central se descompone a favor de los daimyô, es decir, señores feudales prácticamente independientes, y de los monasterios militares .como el del monte Hiei.. Occidente, al principio, fue bien recibido. En 1577 había 100.000 cristianos y Odo Nobunaga (1573-1532) favoreció el cristianismo. Fue Hideyoshi Toyotomi quien lo prohibe en 1587. En 1637 el shogun Iemitsu cierra Japón a toda relación con el exterior hasta 1853-1854.
D. Persia
En Persia se afirmó la dinastía Safawide con Ismail, descendiente de Alí, yerno de Mahoma. Impuso la fe escita, que refutaba como apócrifa la Sunna, que recogía las enseñanzas orales de Mahoma y que era considerada por los sunnitas como el Corán. A la vuelta de un siglo, la Persia safarwida conquistó el Caucaso, Afganistán y la Mesopotamia, y expresó una civilización muy viva. Todavía en las alturas del poder se conservaban las costumbres sanguinarias del despotismo oriental. El apogeo del Imperio se dará con Abbas I el Grande (1587-1629).
África conoce un desarrollo a dos velocidades. Al norte se tiene una notable prosperidad, sobre todo en los estados berberiscos .Argelia y Túnez., empeñados en la .guerra de corsarios.. Egipto decae por la disminución de los tráficos, debido al descubrimento de las rutas que bordean África. Después de la conquista turca (1517) Egipto reemprende sus ofensivas, sobre todo en perjuicio de Sudán y de Etiopía (1527-1540). Esta última fue salvada gracias a la ayuda de una pequeña armada portuguesa, pero, sin embargo, perdió su antiguo esplendor.
El África negra, durante nuestro medievo, bajo cualquier punto de vista, no estaba retrasada respecto de Europa. Reinos como el de Zara Yaqob (1434-1468) en Etiopía o el de Monomotapa, Congo o Songhai habían alcanzado un gran esplendor. El reino de Songhai, que se extendía entre el Atlántico, Guinea y Sahara, fue destruido por una expedición militar de Marruecos (1590), que tomó oro y esclavos. El de Monomotapa .Mwana Matapa: el rey Matapa. se situaba en el territorio de Zambesi y Zimbawe. Los portugueses enviaron en 1571 y en 1573 dos expediciones militares para alcanzar las minas de oro de este reino. Del Congo hemos ya hablado; de todos modos, portugueses y príncipes musulmanes se hicieron responsables de una vergonzosa trata de esclavos, que comprometió durante siglos el desarrollo de África.
Podemos señalar como fenómenos generales:
A. Aumento de la población
Podemos comparar la población europea y la de otros continentes. En este período el aumento es a beneficio de nuestro continente respecto de los otros. La población era preferentemente rural, excepto en Italia del norte y en Flandes. Las ciudades eran pequeñas, excepto París .en 1565 contaba con 300.000 habitantes. y Nápoles .en 1547 tenía una población de 245.000 habitantes.. En torno a los 100.000 habitantes tenían Venecia y Milán. Londres, a principios del siglo XVI tenía unos 80.000 habitantes, mientras que un siglo después alcanzaba los 120.000 habitantes. Sevilla pasaba de 30.000 a 75.000. Florencia, Roma, Auvernia, Génova, Bolonia..., tenían unos 50.000 habitantes. A un nivel inferior, Gante, Brujas, Bruselas, Rouen, Lyon, Praga, tenían unos 20.000 habitantes.
B. Relanzamiento del campo. Progresos en la artesanía y en la industria
Se asiste a una mejora de la cultura, a un incremento de la crianza .Inglaterra. que llevará a la agricultura a los niveles del siglo XIII. La metalurgia se impulsó gracias a los altos hornos. La salgema y el aluminio se explotan mejor. La industria textil pogresa gracias a la introducción de nuevos tejidos, en los que se mezcla el lino y el algodón, así permite trabajar tejidos más ligeros y económicos. Un puesto de primer plano ocupa la imprenta, que explota el papel extraído de la tela.
C. Relanzamiento de los cambios comerciales
Mientras el Mediterráneo va en decadencia paulatina .se demuestra como un mar cerrado y sin más actividad que el tradicional destino de los países medio-orientales., se desarrolla el tráfico atlántico. La intensificación de los comercios provocó el surgimiento de una clase mercantil y financiera. Los Fugger llegarán a ser una de las familias más ricas del continente: controlaban minas de plata y de cobre, la fusión de los cañones y una liquidez, que podían prestar dinero a muchas potencias .caso de Lutero..
D. Nuevo sentido del Estado
Se asiste a la disminución del poder de las grandes familias que representaban un adversario para el soberano. Así, Juan II de Portugal contra los Braganza; los Lancaster contra los York; Luis XI contra los Armagnac; los Médici contra los Pazzi.
Los órganos representativos no fueron suprimidos, mas no fueron más convocados. Así, en Francia los Estados Generales fueron raramente convocados; el Parlamento en Inglaterra y las Cortes en España fueron convocados con menos frecuencia, no obstante el retorno de la paz. En Florencia Cosme de Médici metía en los cubiletes para las elecciones sólo los nombres de los amigos. Este discurso, sin embargo, no servía para el Imperio, Polonia, los Países Bajos o Escandinavia.
A causa de la crisis del cisma y los sucesivos concordatos, la Iglesia podrá ser puesta bajo control, primero a través de la intervención en los nombramientos para los beneficios mayores; después .en la época de la Reforma protestante. con la supresión de los mismos a favor del Estado.
En Italia se pone freno a la anarquía y al fraccionamiento político a través de la conquista del poder por parte de los grandes de la economía. Así los Médici en Florencia .y en Roma con los papas Médici. y los banqueros genoveses en la república homónima. El Príncipe de Maquiavelo teorizaba sobre la conquista del poder por parte del condotiero .César Borgia.; muchos fueron sus discípulos y no sólo en Italia.
* * *
Hay dos temas importantes para el historiador, los cuales encuentra cuando debe afrontar la historia dramática de la división de la Iglesia entre 1517 y 1648.
El primero es el del uso de la historia para la controversia religiosa. Por parte de los reformadores se debía demostrar que el Papado era el anticristo, mientras la verdadera herencia de la época apostólica estaba en posesión de los protestantes. Aquí está un serio enfrentamiento con los autores católicos, que por la historia eclesiástica habrían querido obtener el argumento de la Tradición, mientras los protestantes trataban de demostrar el retornar a los orígenes, no materialmente, sino espiritualmente. Todo esto explica las Centurias de Magdeburgo y los Annales ecclesiastici de César Baronio.
Si al inicio para los reformadores era casi más importante hacer historia de la Iglesia que no historia de sus respectivas confesiones, era porque intentaban probar con aquélla la verdad de los asuntos de los reformadores. No se debe olvidar que la historia de la Iglesia se consideraba como historia santa, por lo que se pretendía obtener, desde la narración de los hechos, los argumentos para las tesis a demostrar.
El segundo tema es propiamente el de la exposición del sucederse de los acontecimientos y el juicio crítico sobre las vicisitudes y los protagonistas de la historia de las respectivas confesiones. Este argumento lo podemos explorar en dos direcciones. La primera se fija en aquello que precede .las causas.; la segunda, en cambio, tiene una orientación contraria, y sigue los desarrollos.
Cuando estalló la protesta de Lutero se formuló un doble juicio: el movimiento era una herejía que no tenía ninguna justificación; la reforma era algo inevitable por la corrupción de la Iglesia, que había introducido .novedades., por lo que era necesario su reforma.
De aquí derivaron dos tipos de lectura sobre la situación de la Iglesia: una lectura negativa, que explicó la reforma como emanada por la corrupción; contra esta interpretación se reafirmó otra más positiva. Al interior de la primera lectura se puso en evidencia una serie de causas tendentes a explicar lo inevitable, o casi inevitable, del movimiento luterano. Si la Iglesia estaba corrompida, si la teología era poco clara, si los abusos estaban así difundidos, si la autoridad del magisterio era despreciada, era comprensible la explosión de la reforma.
Por esto García Villoslada clasificaba así las causas:
-Raíces de tipo moral y eclesiástico:
1)Debilitamiento de la autoridad pontificia.
2)Nacionalismo antirromano.
3)Abusos.
-Raíces teológicas:
1)Decadencia de la teología.
2)Nominalismo ockhamista.
3)Agustinismo.
4)Biblismo.
-Raíces espirituales y religiosas.
1)Situación política.
2)Situación social.
3)Mentalidad de angustia y temor.
La tesis opuesta veía la Iglesia antes de la Reforma en condiciones prósperas. Johannes Janssen escribe que «esta época fue una de las más ricas de ideas y una de las más fértiles de la historia alemana». No negando los abusos, sin embargo sostiene que la Iglesia era fuerte y estaba reformándose cuando interviene Lutero, quien arruinó el plano de restauración.
La lectura que privilegiaba los abusos prevalece netamente, mas con significativas particularidades. En el iluminismo la historiografía dibuja a Lutero como el que trae la libertad y la razón. La causa principal de la Reforma era reconducir las actitudes antiliberales e integristas de la Iglesia de Roma. Consideraciones que fueron echadas por tierra durante el Romanticismo, más sensible a los valores de la tradición, admiradores del medievo.
El momento crucial viene con von Ranke, que evitó la lectura apologética o polémica, y trató de colocar la Reforma en su tiempo, llegando a reconocer la sinceridad de la renovación católica.
El marxismo de Engels presentó la Reforma como una etapa de la lucha de clases; por ello se buscaron las causas económicas que, más que cualquier otro factor, habrían provocado y explicado la Reforma.
Lortz ha escrito, retomando a Newman, que los católicos fueron tan culpables como los protestantes del cisma del siglo XVI. Se duele de que no hubiera en el seno de la Iglesia católica la posibilidad de una verdadera protesta que fuese considerada, o desembocase de hecho en una insubordinación y una renuncia a la unidad.
Iserloh, retomando a Lortz, ha puesto de relieve cómo la causa principal fue la falta de claridad teológica, para lo cual Lutero habría combatido posiciones que consideraba católicas, mientras en realidad estaban influidas por el nominalismo de Biel, descubriendo posiciones que, en cambio, eran seguramente católicas.
Actualmente las posiciones de Janssen son acogidas como propias por Bernd Moeller, que en 1970 escribe: «Soy de la opinión de que los decenios precedentes a 1517 o 1520 habían representado en Alemania un período de un fervor religioso extraordinario también para el medievo. Este fervor... se confió a la Iglesia y sus instituciones y lo sostuvo». En sustancia, Moeller, que es protestante, ha sostenido que no era verdad que todo gritase: ¡reforma!. Ésta fue una ruptura, de la que Lutero fue el responsable. De hecho, como prueban P. Prodi y P. Johanek, entre 1480 y 1517 desaparecieron de Alemania los movimientos heréticos. El fervor alemán era enorme, las iglesias muy abundantes.
Mas el problema reside en esta pregunta: ¿qué sucede para que los adoradores de imágenes se transformasen en iconoclastas? La respuesta nos la da Johanek: «Parece que la Iglesia, la práctica religiosa por ella mediada y la cura de las almas por ella regulada, no habían encontrado la respuesta justa a la necesidad religiosa; seguía dando respuestas parciales». Lutero, sin embargo, conseguía ser más eficaz: sus teorías aparecían como totalmente nuevas, como reflejo incontaminado del cristianismo primitivo. Esto sólo pudo ser posible por dos motivos: la grave carencia en la cura de almas; y las graves sombras en la jerarquía. Dado que la gente esperaba y la reforma no venía, esto creó un clima favorable a la reforma. La carencia en la cura de almas derivaba por causas conocidas como acumulación de beneficios, irresidencia, nombramientos que no llevaban cuenta de la cualidad de la persona[13]. Lo mismo se puede decir de los nombramientos episcopales, los cuales no se regían por consideraciones de carácter pastoral, sino sólo político. Esto era debido al carácter particular de las diócesis alemanas, que eran pocas y muy grandes. Subían al episcopado figuras caricaturescas y muy mundanas. Las pertenencias papales eran muy criticadas. La fiscalidad de la curia había originado continuos conflictos con los señores, que, en cambio, concebían la ingerencia como natural consecuencia de sus derechos de soberanía. El escrito A la nobleza aparece como consecuencia de abrir los ojos sobre la posibilidad de liberarse de la rémora romana. Johanek tiene el mérito de interpretar la Reforma no como un punto de pertenencia o una revolución, sino como el punto central de un proceso de más amplio espectro, que no tiene nada de confesional.
Muy importante es la obra de Heiko A. Oberman, el cual ha tratado de comprender la génesis y el significado de la Reforma, tomando como punto de observación la universidad de Tubinga, un centro cultural muy vivo, tanto para la reforma de la Iglesia como de la sociedad, donde por primera vez los estudiantes de teología no fueron presionados a tomar las órdenes sagradas. Después este autor trató de individuar en Gregorio de Rímini la inspiración de la teología de Lutero[14]. Otro de los protagonistas de la llamada por algunos .prerreforma. fue Lefévre d.Etaples. Lutero usó su Quintuplex Psalterium y su edición de las cartas paulinas. Este personaje ha sido estudiado, subrayando las semejanzas, por Ph. E. Hughes, y las diferencias por G. Bedouelle. ¿Fue, en efecto, un artífice o un espectador de la Reforma? Es la pregunta que se hace Staufer y que aguarda una respuesta.
Erasmo representa un nudo esencial para comprender el clima que ha preparado la Reforma. H. Holeczek ha reeditado el Novum Instrumentum, editado en 1516 por Froben. Su versión grecolatina del Nuevo Testamento, de la que hoy se conocen todos los defectos, se presentó como el instrumento definitivo de una nueva teología. Tendrá 230 ediciones y una enorme difusión para su tiempo.
Hacer la historia de la historiografía es un modo de afrontar la historia de la Reforma. Nos revela cómo las generaciones sucesivas han visto, revisado e interpretado el acontecimiento matriz. Es esencial, por tanto, conocer el área de proveniencia de los distintos autores .católica, protestante, laica., sus presupuestos y el clima cultural en el que plantean sus trabajos.
La producción de crónicas y comentarios era muy comprometida. No había distancia, no había la intención de una reconstrucción orgánica, no se daba la confrontación con la otra parte. Característica común de esta producción es la tendencia hagiográfica, unida a la pretensión de reducir los acontecimientos al combate entre personas, con un estilo fuertemente polémico, denigratorio de los adversarios, hasta contener calumnias y habladurías, o llegar a inventar hechos. No olvidemos que la imprenta, de reciente invención, permitía la difusión rápida de escritos, manifiestos, viñetas muy eficaces para la propaganda, mas poco atendibles.
Las biografías de los reformadores eran construidas como las Vidas de los Santos en el medievo, a fin de sacar a la luz el ejemplo, por el que se podía conseguir una demostración. No existía el empeño de analizar, sino de discutir. Por esto las vidas debían crear un .typus., en el que se buscasen argumentos para la demostración. Según su origen nos encontraremos de frente a hechos positivos o negativos, a comportamientos ejemplares o innobles, a milagros o mistificaciones. La muerte de los reformadores era descrita como una apoteosis de los reformadores, o una desesperación .vista así por los opositores. en la que el olor de santidad de la tradición católica se sustituía por el hedor de la muerte de Calvino. En el fondo, la historiografía de ese tiempo no intentaba conocer la .verdad., sino sistematizar los hechos en función apologética. Desde los ambientes de la Reforma provenían juicios admirativos, expresados en categorías proféticas y veterotestamentarias.
La primera biografía de un reformador fue la de Miconio .esto es, Olwald Gaisshüssler, 1488-1552., sobre Zwinglio, que apareció en 1532. Para poder escribir esta vida .confesaba él mismo. sería necesario poseer el genio de Plutarco o el de Cicerón. En esta confesión se revela el juicio, el modo de acercarse a la historia que consiste en narrar la vida de .un gran hombre.. Miconio reivindicaba un conocimiento del personaje muy profundo, aunque, de hecho, carece de particularidades interiores. No hay drama, sino una serie de luchas para vencer a los enemigos. Hay algo particular que merece atención: después de haber narrado la muerte del reformador y la suerte de su cadáver, cuenta que tres días después sus discípulos vinieron a buscar alguna reliquia y «apareció el corazón .por milagro., en medio de las cenizas, íntegro e ileso».
Lutero fue considerado como el .Moisés alemán., el .ángel del Apocalipsis., el .quinto evangelista., el .nuevo apóstol., el .profeta de Dios. o .profeta de Alemania., .hombre divinamente inspirado.. Con frecuencia, la iconografía lo retrataba con la paloma del Espíritu junto a Cristo, el cual señala la Biblia .su autor es Cranach.. Melanchthon lo llamaba .santo de Dios., .nuevo Elías.. Flacio Ilírico interpretaba el papel de Lutero como el de liberador «desde las tinieblas de Egipto a la luz del Evangelio».
Las primeras biografías tienen el género literario de las celebraciones evocativas o del sermón doctrinal, más que el de narración biográfica. La vida de Melanchthon está más próxima al discurso litúrgico y a la meditación que a la historia. La de Matesio es de hecho un conjunto de sermones organizados para demostrar la conformidad de doctrina y vida. Lutero era un personaje desbordante. Los juicios de los contemporáneos del reformador estaban, por tanto, repletos de superlativos. Los teólogos de la ortodoxia luterana presentaron al reformador como un santo y como un hombre lleno de los dones de Dios.
Distinto es el caso de Calvino. Aun en vida salieron libelos acusadores contra él, lo cual indujo a réplicas. Era necesario evitar caer en la exaltación unilateral del personaje. La biografía de Beza, puesta como prefacio al comentario de Calvino al libro de Josué, tuvo sucesivos retoques, debidos a Nicolás Colladon. Considerada la cercanía de la muerte, la biografía se presenta más bien como una oración celebrativa del «mayor hombre que ha habido en el mundo.. Beza se presentaba como el sucesor, y a este propósito citaba la asunción de Elías en el carro de fuego, para significar que la partida del profeta no dejaba desguarnecida a la comunidad de discípulos, que para siempre tuvo a Eliseo. El resultado final es el de una apología y el de una celebración, según el modelo de las vidas de los santos.
Por parte católica las apreciaciones fueron exactamente lo contrario. Lutero viene juzgado por Cocleo en 1549 como el precursor del Anticristo, el instrumento del diablo, el hereje que ha llevado multitudes a la perdición; aquél que por justificar su corrupción moral llevó a la Iglesia al cisma; un vil y un hipócrita. Según él, Lutero habría desencadenado la disputa de las indulgencias por envidia hacia los dominicos, que habían recibido el monopolio de la predicación; y habría muerto después de una comilona. Juan Pistorio juzgó a Lutero como poseído por siete demonios.
Calvino encontró parecidos .Cocleos. en François Baudouin, Bolsec y Gabriel Dupréan, que acumularon sobre las espaldas del reformador ginebrino la acusación de libertinaje juvenil, de cobardía, dureza, autoritarismo, de haber fallado en la previsión de una .resurrección. y de la .muerte de Herodes., demacrado mientras invocba a los demonios. Bolsec publicó una vida de Calvino después de un choque con el reformador en 1551. En la descripción de Bolsec, Calvino es dibujado como irremediablemente aburrido y malicioso, frustrado y sediento de sangre; convencido como era de que su palabra fuese palabra de Dios, había consentido en que lo adorasen como a Dios. Desde el punto de vista moral, el cuadro de Bolsec es aún más sombrío: además de caer víctima de sus tendencias homosexuales, tenía el hábito de atentar contra la virtud de cualquier mujer que encontrase por la calle. Según Bolsec, Calvino renunció a su beneficio eclesiástico en Noyon en cuanto salió una denuncia pública de su actividad homosexual»[15]. Florimond de Raemond, en 1605, une los dos reformadores en un extraño cálculo, por el cual conseguía el número 666, que es el de la bestia del Apocalipsis.
Todo esto estaba en la base de la controversia, la cual no pudo arreglarse de cualquier modo. No debemos olvidar que en la base había una enorme confianza en el uso de la razón, que inducía a estos escritores, católicos o reformadores, a considerar el poder de persuadir a los adversarios con argumentos racionales correctos. Como ha observado Elisabeth Labrousse, el enfrentamiento tuvo origen en controversias dominadas por el .punto de honor., al que ningún adversario podía sucumbir, en el sentido de que más que una cuestión de fe se hacía una cuestión personal. Eran entonces inútiles, desde el momento en que se invitaba al adversario a la búsqueda imparcial de la verdad, que, sin embargo, se sabía ya ser la propia. No se debe, sin embargo, olvidar que la controversia estaba destinada no a los adversarios, para quienes estaba prohibido tener cualquier tipo de estas obras, sino al público de la propia facción.
La constante polémico-confesional continúa en todo este período. Muchos historiadores compusieron amplias narraciones para exaltar tal figura o linaje, y así recogieron documentos. Particularmente prolíficos fueron los calvinistas, que intentaron así celebrar las victorias conseguidas en varios países.
La visión apologética comenzó a modificarse con L. von Seckendorf (1626-1692), que tuvo el mérito de poner el acento no sobre los últimos años de Lutero .los de la inexorable división., sino en sus primeros siete años de reformador.
No se debe olvidar sin embargo que, en este período, había dos tendencias dominantes: la del empirismo inglés y la del racionalismo francés. En los ambientes protestantes se tenía una doble reducción de la fe a sentimiento o a razón. Lutero había escrito que «sentir y creer son cosas de naturaleza distinta; la fe es de tal naturaleza, que no siente nada; es más, renuncia a la razón..., se confía sólo a la Palabra y la sigue a vida o muerte. Por eso el sentimiento está contra la fe y la fe contra el sentimiento». Por la fe en la razón viene el doctrinarismo dogmático. Por la acentuación de la experiencia viene el pietismo. Ph. Sepener (1635-1705) quería que el cristianismo fuera visto más como experiencia espiritual de oración íntima, que no como confrontación crítica y dogmática. El Lutero que privilegiaba el pietismo no era el de la madurez, el rebelde, sino el Lutero joven, el de las luchas interiores, de la oración, no el de Tischreden, sino el de los cantos religiosos. En esta contraposición se señaló G. Arnold (1666-1714), que pone de relieve los dichos del reformador, hasta el punto de negarse a llamarlo santo. Trastoca los conceptos tradicionales de ortodoxia y de herejía, escribiendo: «Aquéllos que dijeron herejes a los otros, son ellos los verdaderos herejes, y los que son llamados herejes son las verdaderas personas santas». La verdadera fe, entonces, la encuentra en los herejes perseguidos y no en la Iglesia tradicional.
Está claro que la posición de Lutero era distinta. La fe para él era construida sobre una alteridad absoluta ..Sub contraria specia... Para los pietistas era importante, en cambio, experimentar los signos del .nuevo nacimiento.. Para Lutero es el Evangelio el que convierte, crea la fe y hace santo al hombre; para los pietistas el esquema es opuesto: el hombre santo se abstiene de los malos hábitos, vive en la justicia y cree en el Evangelio.
Pierre Bayle (1647-1707) era calvinista, mas sus posiciones no eran sectarias, tanto que escribe que la religión no hace a los hombres necesariamente mejores. Se ocupó en varias ocasiones de la reforma. Demostró sentido crítico y distante. Retiró los libelos calumniosos de la polémica católica, reconocía el desinterés de los reformadores, mas juntamente criticó a los reformadores por el recurso al brazo secular y por su intransigencia e integrismo. Confirmó la fórmula de Ecclesia semper reformanda en el sentido de que también después de Lutero y Calvino la reforma continúa.
Desde la mitad del siglo XVIII los iluministas hicieron una doble operación: vaciaron la reforma protestante de su contenido teológico para exaltar cuanto había obrado en favor de la razón y de la libertad, extrapolando el significado. Lessing, por ejemplo juzgaba como verdaderos herederos de los reformadores no a los fieles representantes de las respectivas confesiones, sino a cuantos luchaban por la libertad y la tolerancia.
Federico II juzgó a Lutero y a Calvino como .pobres diablos., si bien reconocía el mérico histórico de haber liberado a Alemania del yugo papal. En el clima de aquel tiempo no se podían captar los elementos dogmáticos. Por eso se prefería subrayar en los reformadores las cualidades domésticas: hombres modestos, súbditos modélicos, y .en sintonía con la polémica iluminista contra .el inútil celibato.. padres de familia. Otro aspecto concitaba la simpatía de los reformadores, el cual estaba en conexión con otro mito de aquel tiempo: la educación. Se reconocía a los dos reformadores, Lutero y Calvino, el haber contribuido con fuerza a crear las respectivas lenguas nacionales.
Voltaire se ocupó de la reforma, mas sin particular agudeza. Sus informaciones eran de segunda mano. Personalmente estaba condicionado por los prejuicios iluministas, que querían .laicizar. la historia y reducirla a categorías puramente políticas. Todo el mérito de Lutero estaría en haber conseguido sustraer la mitad de Europa a la Iglesia romana. La controversia dogmática era para él un litigio de hermanos, y en esto, cuando podía, se dejaba llevar de frases polémicas, concluyendo que era una guerra de .caníbales.. Liquidaba la sublevación de los campesinos con estas palabras lapidarias: «Reclamaban los derechos del género humano, mas lo pretendían con la ferocidad de las fieras». Hablando después de Calvino, Voltaire, que no tenía mucha simpatía por el reformador, después de haber acumulado y retenido como buenas las calumnias de la libelística católica, concluía así: Calvino «pedía la tolerancia para sí en Francia, porque de ella tenía necesidad, y, mientras tanto, se armaba de intolerancia en Ginebra».
En el romanticismo se ven revalorizados el sentimiento y la fe, lo irracional, la nostalgia del infinito, el retorno al medievo. Este movimiento coincide con la recuperación de la identidad nacional germana. Por eso Novalis preconizó una nueva reforma para un retorno a la unidad medieval, mas a un nivel superior, el de la .verdadera religión.. J.G. Herder (+1803) alabó a Lutero como un buen patriota y un genio de la nación germánica. Fichte exaltó en él .el hombre alemán. contra la invasión napoleónica, mientras con ocasión de las celebraciones para el aniversario de las tesis (1817) glorificó al héroe de la fe contra Roma. Esta línea patriótica fue seguida durante todo el siglo y se manifestó en el combate nacionalista prusiano, que estalló en la guerra de 1866 y 1870 contra las dos potencias católicas, es decir, Austria y Francia.
Zwinglio, a su vez, fue presentado en el XIX como un precursor de la democracia liberal, tanto que August Ebrard escribía: «Zwinglio es más cercano a nuestro tiempo que al suyo». Este juicio, en el contexto del resurgimiento político alemán, fue echado por tierra, imputando al reformador de Zurich haber sido un factor de disgregación de la autoridad del Imperio. Por esto, Julius Stahl afirmó de modo perentorio: «Donde la reforma de Zwinglio es original, no es evangélica, y donde es evangélica, no es original».
Esta distorsión de significado no perdonó tampoco a Calvino, alabado como el padre de la democracia, el inspirador del capitalismo, llevando a un segundo plano su precisa enseñanza.
Se comprende, por tanto, la reacción nacionalista antiprotestante, sobre todo antiluterana, entre el final del XIX y la I Guerra Mundial. En Francia, sean los católicos, como también los librepensadores, desencadenaron una propaganda antiprotestante motivándola no con la .doctrina herética., o como se prodría pensar de parte de los laicistas como .oscurantismo religioso., sino con unos presuntos contenidos antinacionales o sediciosos. Oponerse al protestantismo y a Lutero deviene de un deber patriótico, y esto, no obstante que el liberalismo crítico de Renan, Taine y Le Play fue favorable al protestantismo, siendo juzgada por ellos como la única religión posible en la era de la ciencia.
Los protestantes franceses fueron considerados responsables de la ruina de 1870, después de haber apoyado la política colonial inglesa, dado que Gran Bretaña protegía sus misiones. En la época del primer desembarco en Madagascar (1883-1885) fueron numerosos los ataques contra los hugonotes. También el caso Dreyfuss tenía apariencias de polémica antiprotestante.
La derecha católica acentuó sus ataques, presentando el catolicismo como .la religión de los antepasados. y la herencia de una sociedad precapitalista. La reforma fue considerada como «la revuelta contra el orden establecido y la tradición del respeto y de la autoridad». Los protestantes habrían, pues, desarmado ideológicamente la sociedad contra las .subversiones socialistas.. Sobre esta línea fue Maurras. Según él la época moderna se resume en tres palabras: reforma, romanticismo y revolución. Con Lutero Europa entró en la cueva de una civilización primordial. Superadas las guerras de religión, Francia «entró en el gran siglo de su genio y de su pensamiento, apogeo de su orden y de sus riquezas: un estado monárquico, una religión católica». El protestantismo era nacido de una revolución, por lo que todo Estado dominado por el protestantismo sería permeable a la revolución. Por esto, la restauración del orden natural debería pasar por una condena sin apelación de la reforma.
Sin embargo, en el siglo XIX se da un cambio decisivo: se tiene por primera vez la necesidad de publicar ediciones críticas de las obras de los reformadores. En este siglo los estudios sobre la reforma beneficiaron la renovación de los estudios históricos. Uno de los fundadores de la historia científica y del historicismo fue Leopold Ranke (1795-1886). Tarea del historiador es encontrar las fuentes .ciencia eurística., en modo de fundar objetivamente .ciencia imparcial y objetiva. nuestro conocimiento del pasado. Las fuentes deben ser posiblemente capaces de conducirnos a la comprensión de las intenciones y de las motivaciones de los protagonistas .memorias, informes, cartas..... El punto de llegada es una reconstrucción del pasado como realmente se ha desarrollado, en el que un papel esencial es desempeñado por grandes individualidades .no sólo personajes, sino también estados, gobiernos, oligarquías., que tienen una irrepetible peculiaridad. Personalmente era un admirador de la monarquía prusiana y de su función histórica. Esta concesión la transfirió en su comprensión del pasado. Los estados son .entidades espirituales. que obedecen a reglas propias. Por eso manifiestan su naturaleza peculiar en su política exterior. Estudió, pues, la .política exterior. y esto le permitió trazar de modo equilibrado un gran dibujo del período de la reforma. Estudió con atención y sin prejuicios el papado y la historia alemana en la época de la Reforma.
Una tendencia divergente es la del .protestantismo liberal.. F.D.E. Schleiermacher (1768-1834) sostenía que Lutero era un .héroe de la religión.. Su revuelta fue una conquista importante, porque demostró cómo se debía rebelar a las imposiciones autoritarias. Todavía basándose en el principio de que «la reforma continúa», refutó los puntos claves de Lutero sobre la gracia, sobre la Iglesia, sobre la fe. En esta postura fue seguido por Adolf von Harnach (1851-1930), según el cual el anuncio central y esencial del Evangelio es el de la paternidad de Dios. Este mensaje se había corrompido hasta la llegada de Lutero. El haberlo descubierto fue el verdadero y único mérito del reformador. El resto, es decir, la teología, los sacramentos, las concesiones de la Iglesia, ha sido por él rechazado.
Para Lutero este siglo ha sido un período fecundo de estudios. Fueron publicadas las decisivas biografías de Köstlin-Kawerau, Otto Schell, Heinrich Böhmer. Fundamental ha sido el papel de Karl Holl. Después que Harnach hubiera sacado a la luz los residuos .católicos. de Lutero .por ejemplo la inerrancia bíblica y sus sacramentos., que, según él, deberían ser superados «continuando la reforma», su discípulo Holl, con un profundo conocimiento de las fuentes, ha iniciado la Lutherforschung. Holl ha reaccionado contra la interpretación .medieval. del reformador, propuesta por Troeltsch, haciendo ver la actualidad del pensamiento luterano para nuestro tiempo.
Contra esta tendencia salió Lucien Febvre con su excitante y penetrante biografía de Lutero, que estudió al .joven Lutero. y lo falso de su destino de reformador, colocado en su tiempo. Para un retorno a la modernidad, el americano R.H. Bainton asoció al reformador a los movimientos radicales. En Italia ha habido, después de la biografía de Buonaiuti, una excelente de Giovanni Miegge. M. Brecht ha escrito una amplísima biografía destinada a ser un esencial libro de referencia.
Una contribución notable para el progreso de los estudios sobre Lutero han sido protagonizados por autores católicos, que han puesto de un modo nuevo algunos interrogantes y perspectivas. Es importante ver cómo los católicos han evolucionado en el conocimiento de Lutero, lo cual favorecerá un recíproco progreso por parte de los mismos protestantes hacia el catolicismo.
El fundador de esta lectura católica de Lutero fue el dominico Heinrich Denifle (1844-1905). Era un gran erudito, e hizo valer su preparación en una investigación conducida con mucha acritud sobre las fuentes y el ambiente en el que se formó Lutero. Las tesis que sostiene son dos:
-Lutero llega a reformador porque era moralmente corrupto.
-Lutero no fue original. Influenciado por Ockham el reformador no conoció los valores de la Escolástica ni de la teología católica. Ningún autor católico interpretó la justicia de Dios en el sentido de justicia punitiva.
La conclusión es que en Lutero no había nada de divino, por lo que invitaba a sus lectores a un retorno a la Iglesia.
A su primera tesis respondió Otto Scheel, mientras que fue Karl Holl quien refutó la segunda tesis, demostrando cómo la interpretación de Rm 1,17 significaba un redescubrimiento de san Agustín y una nueva comprensión de Dios.
El jesuita Hartmann Grisar (1845-1932), en sus estudios explicaba la revuelta reformista de Lutero no como una crisis moral, sino psicológica. Lutero habría sido un psicópata, un hombre dotado de una conciencia patológicamente escrupulosa.
Un autor muy notorio, que ha influido profundamente sobre el mundo católico del período Entreguerras, ha sido Jacques Maritain. Sus Tres reformadores no es importante para la investigación histórica; uno de sus censores le reprocha el no haber leído una línea del reformador. El interés para nosotros es de otro género: nos hace conocer el modo de acercarse al problema de Lutero por parte de sectores representativos del mundo católico. Los tres reformadores son Lutero, Descartes y Rousseau.
La primera parte está titulada: Lutero, o el advenimiento del yo. Los juicios sobre el reformador los realiza sobre tres planos: la persona, el pensamiento y la obra. Lutero, según Maritain, era un hombre orgulloso, centrado sobre sí, por una forma de hipertrofia del yo. Vienen, por tanto, retomados los lugares comunes de la polémica denifliana.
Para el pensamiento, el filósofo francés sacaba a la luz una especie de pelagianismo de la desesperación. El .descubrimiento. de Lutero habría nacido por la imposibilidad de vencerse, como un abandono pesimista a la animalidad. El ex-monje de Wittenberg no habría liberado a la persona humana, sino la habría abandonado al individualismo, al naturalismo, a la inmoralidad.
Si acoge a Denifle, sin embargo el filósofo francés se separa sosteniendo que la caída de Lutero fue de origen místico. Después de ella habría venido el incendio de la carne.
Karl Holl respondió a Maritain, sosteniendo que no se podía eliminar el .Christus in nobis. de la teología de Lutero, en la que el reformador ha valorado la idea paulina del Cristo presente en nosotros, el primero que habría descubierto al Señor en persona presente en la fe del creyente. Maritain, en respuesta a Holl ha concedido que Cristo esté presente en teoría, mas no de hecho en la teología de Lutero.
Una revalorización del reformador comenzó en Alemania por parte católica con F.X. Kiefl en 1917. Precisó que la actitud de Lutero no podía ser explicada más que con razones de orden teológico. «El hermano de Wittenberg fue impresionado por la idea bíblica de la omnipotencia divina. Pero esta omnipotencia la concibió de modo unilateral: considerando que Dios sólo podía obrar en el espacio de la redención, es conducido a negar el libre albedrío, a afirmar la corrupción radical del hombre, a sostener la doctrina de la justicia imputada, a rechazar una Iglesia que pretendía ser mediación de salvación». Contra Denifle, Kiefl ha considerado que no se puede negar el redescubrimiento en Lutero de la doctrina de la justificación por la sola fe. La protesta de Lutero no fue la revuelta de un libertino. El individuo en Lutero no es lo mismo que entendemos nosotros. En la controversia con Erasmo el hermano agustiniano habría manifestado una comprensión bíblica mucho más profunda que Erasmo. En sustancia, según el autor, Lutero manifiesta un genio literario indudable, unido a una sincera religiosidad y a una voluntad indómita.
Otro artífice de la renovación de los estudios sobre Lutero fue Joseph Lortz. Considera en el fraile sajón a un genio, siempre difícil de definir. Tenía una naturaleza desbordante, era una síntesis de elementos opuestos. Fue, ante todo, un hombre religioso, cuya vida no puede ser comprendida más que en una perspectiva teológica. «Lo que descubrimos en él y reconocemos en él como el fondo de su ser, es el homo religiosus. Mas no el homo religiosus de cualquier cristianismo secularizado, sino el confesor de la teología de la cruz, el evangelista que anuncia a Jesucristo, el Crucificado, y que proclama su religión de la salvación y de la gracia. El hecho de que Lutero haya entrado en un convento severo, y que, en aquél, sin duplicidad y sin ventajas personales, haya combatido las luchas interiores que debían liberarlo desde su pecado y hacerle encontrar un Dios misericordioso; el modo como se introdujo en la Escritura, ratificando una alianza ejemplar para la profundidad e intimidad con el libro de los libros; el modo como ha comentado el Magnificat, que siempre ha considerado el deber de confesar; el modo como ha predicado la fe, con potencia y con fuego; la intransigencia con que ha defendido la presencia real de Cristo en la Eucaristía...» Todo esto, según Lortz, muestra al homo religiosus.
Ilustrados los lados positivos, Lortz avanza dos series de críticas al reformador:
-Lutero no fue un Vollhörer, un oyente atento de la Palabra de Dios en su integridad. Fue incapaz de comprender la Revelación en su complejidad y interioridad, porque fue discípulo de Ockham. Por esto rechazó un catolicismo que no era católico. La Reforma viene, por tanto, de un .malentendido..
-El segundo punto deriva del hecho de que Lutero interpretó la Biblia en función de sus necesidades personales. Admitía ciertamente que Lutero no fue impulsado por una preocupación egocéntrica, sino que se fundó sobre otro objetivo: Jesucristo; pero este objetivo habría debido de comportar la admisión de un magisterio infalible.
Importantes fueron las contribuciones de Jerte y Hessen. El primero estudió a Juan Cocleo y demostró cómo todas las biografías católicas fueron debidas a las calumnias de este sacerdote, en un primer tiempo favorable a Lutero, y después su acérrimo enemigo.
Johannes Hessen refutó la tesis de Lortz de un Lutero subjetivista. Su experiencia fundamental fue objetivizante, en cuanto llegó a un encuentro con la realidad de Dios. No fue, por tanto, un individualista, sino «un reformador, en el sentido más pleno del término, es decir, un restaurador que no tenía otro objetivo que el de retornar la Iglesia al puro Evangelio, del que ella se había alejado». Para entenderlo es necesario leerlo a la luz del profetismo del Antiguo Testamento.
Por lo que se refiere al descubrimiento reformador de la sola fides, Hessen la ilumina desde cuatro puntos de vista:
-Desde el punto de vista dogmático, Lutero se debe colocar sobre el plano de la piedad, más bien que sobre el del dogma. Su experiencia no comportaba, según él, ninguna ruptura dogmática.
-Desde el punto de vista de las obras, Lutero no quería abolir la moral, sino sacar a la luz cómo todo viene desde Dios en la obra de la salvación.
-Desde el punto de vista de la sacramentología, Lutero no habría descuidado los medios de la gracia, es decir, los sacramentos.
-Desde el punto de vista eclesiológico, Lutero habría descuidado la realidad de la Iglesia.
De hecho, Lutero, según Hessen, habría tenido el mérito de rebelarse contra cuatro tendencias:
-Contra el intelectualismo, que consideraba la fe como una adhesión a las fórmulas, más que como un contacto vivo con la revelación.
-Contra el moralismo, que subordinaba el Evangelio a la ley, anteponiendo las obras del hombre a la misericordia de Dios.
-Contra el sacramentalismo, que olvidaba el principio de la interioridad.
-Contra el institucionalismo, que consideraba que una pertenencia también exterior a la Iglesia bastaba para la salvación.
El benedictino T. Sartory ha sacado a la luz cuatro aspectos de Lutero. Bajo el perfil psicológico, Lutero no fue un rebelde, ni un corrupto. Por el contrario, avanza la pregunta de si no podría pensarse en una investidura divina. Desde la vertiente histórica admite las raíces ockhamistas y la oscuridad teológica, mas advierte también que el concilio de Trento, no condenando nominalmente al reformador, quería dejar una rendija, que en un futuro habría podido permitir a la Iglesia romana abrir la puerta a las ideas reformadas. Si nos ponemos sobre la vertiente teológica, el autor pone de relieve el hecho de que Lutero, como Newman, no hacía consideraciones abstractas, sino muy concretas, del Dios viviente, que tiene en frente un hombre concreto. En el centro está la Palabra de Dios; es ella quien rige al creyente y lo juzga. No existe, entonces, espacio para el individualismo burgués. Para un acercamiento ecuménico, el valor del reformador no está en un Lutero .católico., sino en «el Lutero que habla de la existencia cristiana del hombre, que expresa su experiencia personal de Dios, que explica la Biblia, que anuncia la Palabra con una fuerza inagotable, que en sus cantos traduce su adoración».
La conclusión de Sartory es que no se debe cometer el error de un vuelco de perspectiva. Lutero no es el Evangelio, ni para los católicos ni para los protestantes. Los católicos se pueden acercar al reformador para escuchar su palabra, en el sentido de que es testimonio del Evangelio. Por eso Karl Rahner, aun considerando los noes que se deben decir a Lutero, admitirá que en su enseñanza hay muchos elementos útiles para el católico. Es más, «no existe un juicio oficial de la Iglesia que pueda vincular al católico».
Para los estudios sobre Zwinglio podemos delinear el siguiente cuadro.
Emil Egli, fundador del museo zwingliano de Zurich, ha sido seguido por Walter Köhler, que, sin embargo, ha interpretado al reformador zurigués como un humanista sucesor de Erasmo, con algunos elementos reformadores. Este enfoque tiene el grave defecto de separar los aspectos humanistas de los teológicos. Los estudios más recientes han puesto de manifiesto cómo en Zwinglio el humanismo es tan sólo una película protectora, mientras el centro de su pensamiento está puesto en la justificación por la gracia mediante la fe. «El criterio teológico fundamental de Zwinglio es su concepción de la obra del Espíritu Santo, su doctrina del Pneuma divino, su pneumatología. El Espíritu Santo, para la teología reformada de Zwinglio, es, al mismo tiempo, indicador y clave»[16].
Interesante es un estudio reciente de M. Hauser sobre el ministerio en Zwinglio. Cuando en 1522 le ocurre el conflicto con el obispo de Constanza, Zwinglio no se pone en actitud de dependencia, por cuanto pretende también para sí la función episcopal de vigilar sobre la predicación en Zurich, pues estaba convencido de que la esencia del ministerio estaba en la predicación y no en la función del sacerdocio ministerial. En aquellos años Zwinglio estaba convencido de que el laicado podía acercarse de modo autónomo, con tal que fuera competente, a la Escritura.
Para obtener su objetivo buscó implicar a las autoridades. Cuando en los Estados de 1523 se dieron motines sociales .que además tuvieron de revueltas religiosas en cuanto eran llevados al pago del diezmo., Zwinglio rechazó las tesis de los radicales, que pretendían actuar una reforma anabaptista, aunque no constituirse en secta separada. Zwinglio prefirió escoger un camino distinto. Se separó de los campesinos, pero, al mismo tiempo, maduró una concepción distinta del ministerio. Por aquel momento no insiste más sobre el derecho-deber de los laicos de apropiarse de la Escritura, sino sobre la formación de los pastores. Por eso instituyó una escuela de lenguas bíblicas. En tal manera sustraía la predicación a los anabaptistas, que usaron contra él los mismos argumentos por él usados contra Roma.
Se dio, por tanto, el paso de una concepción congregacionalista de los primeros años a una idea de iglesia más jerarquizada, casi más .católico-jerárquica., para la que se sustraía el nombramiento de los pastores a la eleción autónoma de las comunidades locales. Por eso consideró la imposición de manos como un .sacramento., junto al bautismo y la cena.
* * *
1. Cronología del Lutero joven
1483: nace Lutero en Eisleben, un 10 de noviembre.
1484: su familia se traslada a Mansfeld.
1488: frecuenta la escuela.
1497-1498: en Magdeburgo frecuenta la escuela de los .Hermanos de la vida común..
1498-1501: Escuela de latín en Eise-nach.
1501-1505: Universidad de Erfurt. Estudia el Trivium y el Quadrivium. Recibe el diploma de Magister. Golpe del trueno. Entra en los agustinos.
1506: votos y subdiaconado.
1507: presbiterado.
1508: enseña en Wittenberg la Ética a Nicómaco de Aristóteles.
1509: bachiller bíblico. Llega a sententiarius.
En Erfurt enseña Pedro Lombardo.
1510-1511: viaje a Roma.
1511: trasladado a Wittenberg.
1512: doctor en Teología.
1513-1515: curso sobre los Salmos.
1515-1516: Carta a los Romanos.
1516: Carta a los Gálatas.
1517: Carta a los Hebreros.
1517-1518: las 95 tesis sobre las indulgencias.
2. Educación
Debido a la educación familiar, ¿se puede preguntar si la imagen del Dios juez se debe a la experiencia que tuvo Lutero de un padre severo? Razonar de este modo quiere decir contradecir una regla historiográfica, que es la de no atribuir al pasado los hábitos e ideas del presente, tanto más que Lutero no concibió nunca una modalidad educativa distinta[17].
Acerca del carácter de Lutero, sabemos que fue una personalidad nerviosa y sensible, intelectualmente muy dotado, aunque también tempestuoso en sus iras. Lutero osciló siempre entre la timidez y una arrogancia compensadora.
3. Vocación
Sobre la vocación de Lutero, Buonaiuti escribe que fue una elección catastrófica, una vocación fallida. Abandonó la tesis que veía en la lucha por las indulgencias el motivo de la ruptura. Según él, la decisión estaba ya madura en 1513. En la doctrina de la justificación por la sola fe él veía la introducción de principios antiascéticos, subjetivistas y relativistas; además, la manifestación del espíritu germánico, que llevó a su tiempo a la concepción totalitaria del Estado.[18]
Miegge ha respondido poniendo de manifiesto cómo la concupiscencia de la que habla Lutero no tenía nada de turbio, no era un instinto sexual desenfrenado, sino era .el amor de sí.. En cualquier caso, la crisis monástica no ha tenido una importancia decisiva en la Reforma. Para él la verdadera crisis se tuvo cuando Lutero vio en el papado la encarnación del Anticristo, y tomó conciencia de la soberanía de la Palabra de Dios sobre el sistema tradicional del magisterio eclesiástico. La crisis de Lutero fue una crisis teológica, en el sentido de una nueva relación Dios-hombre a la luz de la teología de la cruz.
Sobre el viaje a Roma, sabemos que fue necesario por la disidencia entre los Agustinos observantes y los conventuales. Staupitz, con el apoyo de Egidio de Viterbo, quería fundar las dos ramas de la Orden. Los observantes, entre ellos Lutero, se opusieron. Por eso fue enviado Lutero a Roma (1509-1511). Este viaje, sobre el que se ha fabulado mucho, no tuvo consecuencias negativas. Quizás la impresión de Roma obró como un instrumento a explosión retardada, o quizás su recuerdo vino retomado y reinterpretado según las nuevas adquisiciones reformistas.
4. Estudios
Sobre la orientación de los estudios es indispensable ver qué influjo tuvo sobre él la escolástica nominalista. Lutero comenzó sus estudios universitarios en Erfurt, en 1501. Era una universidad muy renombrada. Comenzó con las Artes y la Filosofía. En 1505 llega a Magister artium. ¿Cuál fue la enseñanza que recibió?
Podemos intentar ofrecer un pequeño esquema de las .escuelas., mejor de las orientaciones filosóficas de su tiempo. Las orientaciones eran tres: tomista, escotista y nominalista. En cuanto a la primera, no se trata del pensamiento de santo Tomás, sino de sus discípulos, en la decadencia escolástica que tiende al naturalismo .empeño de la voluntad.. En cuanto al nominalismo, se puede observar en él una tendencia al voluntarismo y una gran pobreza metafísica.
Decide inscribirse en la facultad de Derecho, como quería su padre. Después vino su ingreso en el monasterio, sus estudios teológicos, la ordenación sacerdotal y los inicios de su magisterio.
Lutero manifestó una viva contrariedad hacia el aristotelismo. Llamó a Aristóteles .asno ocioso., lo juzgó como un pagano .dañado, orgulloso y bribón.. Con esto no podemos decir que fuese .fideísta.. Para Lutero la razón es importante en su ámbito, pero si pretende entrar en la Revelación y juzgarla, llega a meretriz.
¿Cuál fue la teología de Lutero? He aquí las principales orientaciones: monástica, escolástica .vía antigua y vía moderna. y .positiva. .humanista y .reformada... La teología monástica es así llamada por Meersemann, desde el alto medievo hasta san Bernardo. Estaba fundada en una exégesis alegórica y sobre el uso abundante de los Padres de la Iglesia. Estaba llena de unción, mas también era repetitiva de varias autoridades.
Lutero no fue un humanista, mas sí un discípulo del nominalismo. Lo confesó en distintas ocasiones: «Se llaman terministas (nominalistas) una secta universitaria entre cuyas filas he militado también yo». Sin embargo, no fue éste el único horizonte de su pensamiento.
Fue importante el influjo de san Agustín, que comienza a leer en 1509. Él lo contrapone más veces a Aristóteles, porque la filosofía es incapaz de alcanzar la verdadera naturaleza del hombre, que es de ser creado, esto es, dependiente: «En el fondo Aristóteles está de la teología como la sombra de la luz». Es cierto que el Estagirita había suministrado las categorías que habían permitido fijar los dogmas .sustancia, forma...., sin embargo, Lutero procede a una reformulación en categorías bíblicas.
Según Oberman, fue fundamental la enseñanza de Gregorio de Rímini, iniciador de la .escuela agustiniana moderna., retomada por Ugolino de Orvieto y llevado a Wittenberg por Staupitz. La razón mayor de la crítica luterana a la escolástica consiste en el hecho que contiene la glorificación del hombre natural, que pretende llegar a Dios con sus fuerzas[19], elaborando así una theologia gloriae. Dos de las 97 tesis sostenidas en Wittenberg dicen: «La verdad es que el hombre, hecho un árbol cautivo, no puede más que querer y hacer el mal». «Es falso que la voluntad puede tender sea al bien o al mal. En realidad, la voluntad no es libre, sino prisionera».
5. Experiencia de la Torre
Lutero habla de ella en 1545: «He odiado el término .justicia de Dios., porque la costumbre y la práctica de todos los doctores me habían enseñado a entenderla en sentido filosófico, la llamada justicia formal .o con otra palabra: en acto., por la cual Dios es justo y castiga a los pecadores y a los injustos. Pero no podía amar al Dios justo que castiga al pecador, es más, lo odiaba (...) Estaba lleno de malevolencia hacia Dios, y, además, si no le imprecaba en secreto, murmuraba fuertemente diciendo: ¿no es bastante que los míseros pecadores, condenados eternamente por el pecado original, sean oprimidos con toda suerte de males por la ley de los diez mandamientos? ¿Dios debe añadir con el Evangelio dolor a dolor y amenazar en él con su justicia y su ira? Medité día y noche sin descanso, mientras no puse atención al nexo de la palabra, es decir: .La justicia de Dios está revelada en el Evangelio, según como está escrito: El justo vivirá por la fe.. Comencé entonces a concebir la justicia de Dios como una justicia por la cual el justo vive como por don de Dios, luego por fe; y noté que iba entendida así: con el Evangelio se revela la justicia de Dios, lo cual equivale a decir la considerada justicia .pasiva., es decir, la que recibimos y a través de la cual Dios, por su gracia y misericordia, nos rinde justos por el trámite de la fe (...) Me sentí entonces completamente renacido: se me habían abierto las puertas, era introducido al paraíso».
Se puede hacer una serie de preguntas relativas a esta Turmerlebnis .experiencia de la Torre..
A. Lugar
Se encuentra en la torre del convento de Wittenberg, en el segundo piso, donde había una habitación resguardada. Grisar .en la opinión que emite ha sido ásperamente reprochado., citando a Lutero, ha escrito que la iluminación habría sido en la .letrina.. El editor de los Tischreden ha invitado a considerar la palabra usada por Lutero, .cloaca., como una expresión metafórica.
¿Se puede identificar la cámara con la letrina? Escribe Oberman: «La cloaca no es sólo la letrina, sino el lugar de la más profunda degradación humana y, al mismo tiempo, el recipiente donde se recoge el estiércol del demonio. Lo sabían también los monjes medievales. Mas el reformador sabe entonces otra cosa: llegados a este momento contamos con el gran socorro de Cristo, para el Espíritu Santo no hay lugares profanos. Es necesario manifestar, confiando en el Crucificado, el desprecio hacia el Adversario. Poner en la cloaca juntos a Cristo contra el demonio: cierto que esto es otra cosa muy distinta que una imagen decorosa... Que una cita vulgar pueda testimoniar la fe de Lutero en Cristo, encuentra su razón en el hecho de que él se ha dejado influenciar por el mensaje bíblico del nacimiento de Jesús. El Hijo de Dios se ha hecho carne y se ha convertido en un hombre real con cuerpo y sangre; conoce a los hombres porque él mismo ha experimentado .apurando el cáliz hasta el final. lo que significa ser hombre». El autor añade: «Sublimar a Dios a una idea grandiosa es para Lutero una de las principales iniquidades del demonio, que, para no ser doctor en teología, sin embargo ejercita su ministerio desde hace seis mil años con gran erudición filosófica y consumadísima experiencia».
Indudablemente en el medievo hemos multiplicado citas en las que la letrina es el símbolo de la condición desesperada del hombre sin la ayuda de la gracia. Pedro Lombardo, explicando el verso «De stercore erigen pauperem» .Sal 112,7., escribía que el estiércol es el placer carnal, del que el hombre es liberado por la sola gracia. El término, pues, está conectado con la teología de la humillación, la cual puede ser entendida en dos sentidos por Lutero: como virtud monástica; y como experiencia de encontrar en nosotros sólo miseria. Entonces, humildad en el contenido de las obras, por parte de quien las obra, en el sentido de saber que son santos los pecadores y aquéllos que yacen en la miseria. Es necesario que el justo se convierta en pecador, porque sólo así el hombre puede recibir del exterior .extra nos. la justificación. Por eso, en la madurez usará la expresión: «Somos mendigos, ésta es la verdad».
B. Fecha
Nos hacemos la pregunta de si efectivamente hubo una experiencia particular, o si no fue más bien un modo retrospectivo de leer los acontecimientos. En otras palabras, ¿fue una iluminación como aquélla de san Pablo en el camino de Damasco?
Hoy se tiene bastante acuerdo en admitir una evolución en el pensamiento de Lutero. Aquélla fue preparada por la Anfechtungen, es decir, por ataques persistentes de momentos de duda ansiosa, debidos por un lado a una idea de Dios juez que condena, y de otro lado, a complejos de culpa al advertir la bajeza radical del hombre.
Se rehizo en un primer tiempo refugiándose en las .obras., es decir, en los esfuerzos ascéticos .oración, sacramentos.. Pero desde 1511 se dispuso contra los .justicieros., que pretendían la salvación con las obras monásticas. Por entonces se convirtió desde el nominalismo semipelagiano a un agustinismo extremo.
Es en este punto cuando acontece la iluminación, que se puede colocar entre 1513 y 1518. No olvidemos que Lutero es un teólogo para el que una cierta frase, idea o intuición, es importante no en sí misma, sino para sí; es decir, no en su esencia, sino en lo que significa para la persona.
C. Naturaleza y significado de la experiencia
Antes de esta experiencia su formación nominalista y pelagiana lo inducía a considerar la justicia divina como exigente, porque pedía al hombre el respetar unas exigencias que el hombre no podía o no sabía respetar. En esta perspectiva, la justicia divina pedía al pecador obrar la salvación. Dado que el hombre no lo puede hacer, he aquí que la justicia se revelaba punitiva, penalizadora.
Después de la experiencia, Lutero entendió que la justicia de Dios no pide, sino da. Es decir, es Dios mismo, y no el hombre, quien lleva a cabo la salvación. Para explicarlo podemos recurrir a un parangón que se inspira en santa Teresa de Lisieux: si uno se encuentra de frente a una montaña inmensa, siente que sus fuerzas no son suficientes. Si Dios pidiera la ascensión de una montaña similar a una persona con problemas motores, sería cruel. He aquí entonces que Dios mismo ofrece un .ascensor., que permite a la persona llegar a la meta de la montaña. Otro parangón es propuesto por McGrath. He aquí sus palabras: «Supongamos que estáis en prisión y que se os ofrece la libertad a cambio del pago de una fuerte suma. La promesa es real: si podéis satisfacer la condición será llevada a efecto. Pelagio y Gabriel Biel trabajaron sobre el presupuesto, inicialmente participado por Lutero, que habéis guardado en alguna parte el dinero necesario. Vuestra libertad vale mucho más y entonces se os ofrece el trato y pagáis la multa. Ningún problema... si tenéis el dinero. Mas Lutero se acercó siempre más al punto de vista de Agustín, según el cual la humanidad no podría haber reunido los recursos necesarios para cumplir la condición. Para retornar a nuestra analogía: Agustín y Lutero trabajaron en base al presupuesto de que no tenéis el dinero necesario y entonces la promesa de libertad tiene muy poco significado para vosotros. Por eso, para Agustín y para Lutero la buena noticia del Evangelio es que se os ha regalado el dinero necesario para pagar la excarcelación. En otras palabras, la condición ha sido cumplida por vosotros desde otro. Otro os ha suministrado lo que no teníais. La intuición de Lutero, que él describe en este fragmento, es que Dios ayuda misericordiosamente al pecador para obtener la propia justificación. ¡Ésta es la .buena noticia. del Evangelio!»
¿Es nueva esta doctrina? Ciertamente no, como ha demostrado Denifle, que ha aportado 65 testimonios que demuestran cómo la interpretación de la justicia de Dios dada por Lutero fue comúnmente considerada. Por esta razón Lortz ha sostenido que Lutero habría descubierto una doctrina auténticamente católica, refutando una doctrina que, en cambio, no era católica, pero que él sostenía como tal.
¿Es .católica.? Hay diversas posiciones. En 1904 Denifle, habiendo descubierto en un manuscrito Vaticano las lecciones sobre la Carta a los Romanos, afirmó que Lutero era hereje. Lortz, en cambio, habla de un doble estrato: el Lutero católico y el Lutero reformador. En la Carta a los Romanos se encuentra la idea del hombre extraviado por el pecado, así como una refutación de la terminología escolástica, sobre todo la de la fides caritate formata; mas, al mismo tiempo, «permanece en una tensión, lógicamente sin solución, la doctrina de la existencia en el hombre de una verdadera y propia bondad sobrenatural». Esta antinomia se explica con el hecho de que Lutero no usa la terminología escolástica y busca formulaciones nuevas, cayendo frecuentemente en la paradoja. Además, no es siempre consecuente. Su doctrina de la justicia no entiende el proceso de la justificación en sentido sólo forense; así, cuando dice que la palabra de Dios nos declara justos, se explica como si admitiese una verdadera transformación interior.
¿Es típicamente .germánica. esta doctrina? La tesis del .Lutero germánico. ha sido vigorosamente atacada por Karl Barth. Conocemos su reacción a la .teología natural.. Para él la Escritura es la única palabra de Dios en que debemos confiar y obedecer. Para él la reforma se explica con la convesión de Lutero a la Palabra de Dios. La única revelación de Dios es en Jesucristo, y su Palabra es el único modo con que se comunica a los hombres. La Iglesia ha de ser ella misma y no tener ningún compromiso con el poder, sino depender únicamente de la Palabra. Así, el teólogo de Basilea refuta de ver en esto un carácter .germánico.. En realidad, la característica que sobresale en el reformador es su propia intransigencia con respecto a la Palabra. Es más, se puede añadir que en la perspectiva barthiana no es antes la exigencia de reforma y después el descubrimiento del Evangelio. Para él es el descubrimiento del Evangelio lo que juzga y purifica la Iglesia y la lleva a la reforma. Mas esta característica no es atribuible a un carácter .nacional..
II. Lutero y Contarini
Gaspare Contarini, en una carta del 25 de abril de 1511 a su amigo Giustiniani, le narra una confesión hecha el Sábado Santo. Por ella entendió «que si yo hiciese toda la penitencia posible y mucha más aún, no sería bastante... no digo merecer la felicidad, mas satisfacer las culpas pasadas. El que habiendo visto bien la infinita bondad o el amor que siempre infinitamente arde y tanto ama a los gusanillos». Entonces no bastan las obras. Después intuyó que es el Señor quien nos salva, gracias a su .satisfacción.. El hombre no debe hacer más que «unirse a esta cabeza con fe, con esperanza y con ese poco amor que podemos». Por eso apreciaba a Lutero: «El fundamento del edificio de Lutero es muy verdadero; por nada debemos contradecirlo, sino aceptarlo como verdadero y católico, es más, como fundamento de la religión cristiana». En Worms criticó la imprudencia de Lutero. Si se hubiera limitado a la justificación por la sola fe y a la crítica de las indulgencias, habría tenido a sus pies toda Alemania. Jedin habló de una Tumerlebnis de Contarini, puesta en paralelo a la de Lutero, también con sus diferencias. En realidad, como ha observado E.G. Gleason, Contarini quería justificar su decisión de permanecer en el mundo. Él, por tanto, permaneció fiel a la Iglesia y, a lo más, se empeñó en una reforma personal, salvando así el orden jerárquico e institucional.
Por cuanto concierne a la experiencia de la Torre, la última generación de historiadores sobre Lutero le da menos importancia. El cuadro reformador no está en la duda por la salvación, en la .sola fe., ni en la humillación del hombre, sino en un elemento objetivo, esto es, es un procedimiento que pone en el centro al Evangelio.
1. Cronología
Abril de 1518: disputa de Heidelberg.
S. Prierias, Sobre la autoridad del papa.
12-14 de octubre: Cayetano interroga a Lutero en la dieta de Augsburgo. El príncipe elector rechaza entregar a Lutero.
1519, junio-julio: disputa de Lipsia con Eck. Condena de Lutero por parte de las universidades de Colonia y Lovaina
1520: Exurge Domine. Lutero es amenazado de excomunión.
Agosto: A la nobleza cristiana de la nación alemana.
Octubre: La cautividad babilónica de la Iglesia.
Lutero recibe la bula que lo amenaza de excomunión.
Noviembre: De la libertad del cristiano.
10 de diciembre: Lutero quema la bula.
1521, 3 de febrero: Lutero es excomulgado.
17-18 de abril: dieta de Worms.
1522, 8 de mayo: bando imperial.
2. La disputa de las indulgencias
La causa remota fue la indulgencia acordada para la construcción de la basílica de San Pedro por Julio II (1507) y León X (1514). Sin embargo, no fue promulgada en la Alemania del norte. El príncipe Alberto de Brandeburgo (1490-1545), de 23 años, hermano de Joaquín I Hohenzollern, hombre culto, dotado de una buena cultura humanística, fue nombrado en 1513 arzobispo de Magdeburgo y administrador apostólico de Halberstadt. En 1514 estaba vacante Maguncia, con el respectivo título electoral. Fue tramado un acuerdo negociado para asegurar a Alberto también una tercera sede. El cabildo no tenía objecciones pastorales, aunque sí de carácter financiero, en cuanto debía a Roma 14.000 ducados. La propuesta de Alberto de asumir la deuda con Roma fue interpretada como una ocasión para no dejar escapar.
Después Alberto debía 10.000 ducados a Roma para la dispensa por acumulación de beneficios y 2.143 ducados al emperador. Parece que el representante romano de los banqueros Fugger había sugerido el modo de resolver el caso financiero. La banca se decidió a prestar 29.000 florines renanos de oro. A cambio, y como garantía, sería predicada la indulgencia en Alemania. La mitad de la ganancia sería enviada a Roma y la otra mitad en extinción de la deuda con los Fugger. Eran, entonces, una empresa comercial, escandalosa desde el punto de vista eclesial, mas tolerada. Lutero, sin embargo, no sabía nada de esto. Alberto fue nombrado comisario de las indulgencias por ocho años. En 1517 nombró dos comisarios para la diócesis de Magdeburgo, entre ellos el dominico Johann Tetzel (1519), y dictó una instrucción sobre las indulgencias.
La causa próxima fue la predicación de Tetzel. Era correcta desde el punto de vista doctrinal, mas incorrecta desde el propagandístico. Mc.Grath habla de .técnicas de marketing.. La predicacón, que no era admitida en Sajonia, para no dañar el peregrinaje a las reliquias conservadas en la iglesia de Wittenberg, hacía estragos en la ciudad del vecino Brandeburgo. La gente .enloquecía.. Lutero, que tenía un temperamento irascible, estalla. Le parecía absurdo que mientras Dios salva gratuitamente, la Iglesia lo hiciese por pago. Además, la gente no hacía más confianza sobre la promesa de Dios, sino sobre la seguridad del dinero dado. El problema no podía ser resuelto sólo desde el punto de vista doctrinal. Lutero se escandalizaba de que se propusiera un cristianismo sin cruz, sin conversión, con mucho culto a Dios, mas sin temor de Dios.
Lutero, creyendo actuar por celo religioso, escribe a los obispos Alberto de Brandeburgo, a Jerónimo Schulz, y quizás a otros obispos más, una carta, en la que señalaba los errores sobre las indulgencias, adjuntando un tratado sobre las indulgencias (31 de octubre de 1517).
Los obispos, sin embargo, no respondieron. Lutero se encontraba en una posición media, como suspendido entre Reforma y Reformación, esto es, entre cambio y ruptura. La lectura de las tesis de Wimpina y Tetzel lo inducen a comunicar con otros teólogos para provocar una disputa pública, a nivel teológico, no popular.
Sin su conocimiento, las tesis fueron estampadas en Leipzig, Nuremberg y Basilea, por lo que fue forzado a preparar un escrito explicativo de las tesis: las Resolutiones disputationum de indulgentiarum virtute. Según Iserloh, se debe excluir una fijación de las tesis, entendida como un acto de rebelión.
Sobre las indulgencias, Lutero había escrito, poniendo de relieve los abusos de orden financiero, los efectos negativos bajo el perfil pastoral y la inutilidad de las obras puestas por el hombre sin la fe. El encabezamiento dice así: «Por amor y deseo de aclarar la verdad, los siguientes puntos serán sometidos a disputa en Wittenberg, bajo la presidencia del R.P. Martín Lutero, maestro en artes y en teología y de la misma profesor ordinario. Por tanto, ruega a los que no puedan estar presentes para discutir oralmente con nosotros, lo hagan por escrito. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Amén».
En las 95 tesis Lutero reanuda con mayor claridad estos temas, desarrollando un programa de vida cristiana, en el que evidenciaba algunos puntos decisivos y potencialmente incontenibles.
A. La vida como penitencia
«1. El Señor y maestro nuestro Jesucristo, diciendo: .Haced penitencia. ha querido que toda la vida de los fieles sea una penitencia.
2. Estas palabras no pueden entenderse de la penitencia sacramental, esto es, de la confesión y satisfacción que se cumplen por el ministerio de los sacerdotes.
3. Ni se refieren solamente a la interior, la cual no existe si no produce externamente diversas mortificaciones de la carne.
4. Por eso, la pena dura mientras dura el odio de sí .que es la verdadera penitencia interior., esto es, hasta la entrada en el reino de los cielos».
«93. Salud a todos aquellos profetas que dicen al pueblo de Cristo: .Cruz, cruz., mientras no hay cruz.
94. Se debe exhortar a los cristianos a que se esfuercen por seguir a su cabeza, Cristo, a través de las penas, las muertes y los infiernos.
95. Y de este modo confíen entrar en el cielo a través de muchas tribulaciones, más que por la seguridad de la paz».
B. La Iglesia
«5. El papa no quiere ni puede redimir otras penas que las que él impuso a su arbitrio o según los cánones.
6. El papa no puede redimir alguna culpa, si no declarando y garantizando que ha sido redimida por Dios, o a lo más redimiendo los casos a sí reservados; donde éstos sean despreciados, la culpa permanezca ciertamente.
7. A nadie perdona Dios la culpa si humildemente no se somete en todo al sacerdote, vicario de Dios.
El papa no puede disponer del .tesoro de la Iglesia.. El verdadero tesoro de la Iglesia es el Evangelio .tesis 62..»
C. Los difuntos
«8. Los cánones penitenciales son impuestos sólo a los vivos, y nunca se debe imponer a los moribundos en virtud de los mismos.
10. Se comportan mal y con ignorancia aquellos sacerdotes que reservan a los moribundos penas canónicas en el purgatorio».
3. La contraofensiva romana
Hubo una intervención ante el general de los agustinos. Después Silvestre Mazzolini de Prierio .Prierias. escribió un diálogo sobre las conclusiones de Lutero relativas al poder del Papa. El escrito del dominico piamontés sacaba el verdadero nudo del problema. A pesar de lo cual, contenía y defendía una infabilidad exacerbada .«Quien no se atiene a la doctrina de la Iglesia romana y del papa como a una infalible regla de fe, por la que también la Sagrada Escritura recibe fuerza y autoridad, ése es hereje»., y no distinguía entre la enseñanza vinculante y la discusión teológica. Además, era áspero en el tono y se remitía demasiado a la autoridad de santo Tomás.
Lutero responde a propósito. Refutó la autoridad del Aquinate .«No creo en Tomás». y escribió que Cristo vive y reina no sólo en el cielo, sino también en Roma. Es Cristo, sin embargo, quien confiere a la Iglesia universal la infalibilidad. El papa y el concilio pueden errar. La Sagrada Escritura es la única regla de fe.
En octubre se tuvo el coloquio Cayetano-Lutero en la dieta de Augsburgo. Objetivo de la dieta era una investigación de ayudas financieras para sostener la cruzada contra los turcos, que se habían hecho más amenazantes. Los representantes de los Estados estaban exasperados por las continuas solicitudes de dinero, y no lo disimularon. El elector de Sajonia llamó a las indulgencias .falsas y sacrílegas..
Si éstas eran las premisas, no era fácil ocuparse del fraile incriminado. Las instrucciones romanas hablaban claro: debía ser detenido, pero Federico el Sabio lo protegió. Ante el cardenal Cayetano, Lutero no se retractó, mas apeló primero al papa y después al concilio. Temiendo ser arrestado, huyó a Wittenberg, donde obtuvo la liberación de la obediencia regular por Staupitz. Esto liberaba al superior religioso del ingrato deber de ocuparse del súbdito. León X hizo preparar a Cayetano una bula sobre las indulgencias, que precisaba la doctrina de la Iglesia sin condenar a Lutero. El papa, por el momento, no quería insistir demasiado, dado que estaba empeñado en la elección imperial. Para evitar la elección de Carlos V, su candidato era el propio elector Federico de Sajonia.
Entre junio y julio de 1519 se tuvo la disputa de Lipsia, Lutero y Carlostadio con Eck. El debate revisaba el poder el papa, la gracia, la absolución, las indulgencias, el purgatorio. Lutero fue forzado a admitir que la Iglesia no es infalible. Única norma de la fe y única fuente es la Sagrada Escritura, es más, la .sola Scriptura.. Ella es clara de por sí y se interpreta por sí sola. Por lo cual, no es necesario más magisterio. Comenzaba además a ponerse el problema de si el papa no sería el Anticristo.
4. Los escritos de Reforma de 1520
Tengamos presentes algunos factores que explican el éxito de Lutero. En primer lugar debemos colocar el uso de la imprenta, que tuvo el mérito de ayudar a la rápida y extensa difusión de las ideas. En segundo lugar, no podemos olvidar la situación alemana exacerbada por la fiscalidad. Un tercer elemento importante es el hecho de que la reforma luterana fue inicialmente teológica, pero después tuvo una enorme irradiación pastoral, dado que Lutero fue un hombre de la palabra. Estaba dotado de carisma profético y, en ese momento, tuvo a Alemania a sus pies. Se entiende por qué la Reforma fue un acontecimiento de comunicación sin par.
Hasta ahora Lutero era popular porque se entendía que fuera capaz de actuar la suspirada Reforma. Mas nadie sabía sobre qué base se apoyaba el agustino. En 1520, por tanto, despliega un programa muy eficaz de desarrollo de sus ideas. En el escrito El papado de Roma enseñó que la Iglesia no es una comunidad visible, sino espiritual, sin una cabeza visible en la tierra, mas con la única cabeza que es Cristo. El poder de las llaves no ha sido conferido a Pedro, sino a la comunidad.
En junio de 1520 Lutero se presenta «a la serenísima y potentísima Majestad imperial y a la nobleza cristiana de la nación alemana», es decir, a las supremas autoridades del país, invitándoles a promover la Reforma de la Iglesia, dado que los eclesiásticos la habían descuidado. El escrito conoció un enorme éxito: en pocos días se agotó la primera edición, que constaba de unos 4.000 ejemplares.
El título del libro era A la nobleza cristiana de la nación alemana sobre la reforma de la Cristiandad. Se divide en dos partes. En la primera surge una idea nueva de Iglesia, que abole la diferencia entre sacerdotes y laicos, para después pasar, en la segunda parte, a proponer cierto número de reformas.
«Los romanistas .término despectivo con que Lutero designa a los oficiales de la Curia romana. han erigido en torno a sí con gran habilidad tres murallas, con las que hasta ahora se han amparado, de suerte que nadie ha podido reformarlos. En primer lugar, cuando alguien quiso forzarlos con la potestad secular, ellos proclamaron y establecieron que el poder temporal ningún derecho tiene sobre ellos, antes al contrario, el poder eclesiástico está sobre el temporal. En segundo lugar, cuando se intentó reprenderles con la Sagrada Escritura, replicaron que solamente al papa compete la interpretación de la misma. En tercer lugar, cuando se les amenaza con un concilio, inventan el dogma de que nadie, si no es el papa, puede convocarlo. Así, secretamente, nos han robado los tres vergajos con que podían ser castigados, y ahora, al resguardo de esas tres murallas, cometen todas las granujerías y maldades que estamos viendo... Dios nos ayude y nos conceda una de las trompetas con que fueron derrocadas las murallas de Jericó, de suerte que también nosotros podamos derribar estas murallas de paja y de papel.»
Como se ve, Lutero quería abatir los tres aspectos que impedían la verdadera Reforma. El primero concernía a la superioridad del poder espiritual sobre el civil. A la tradición medieval de las dos espadas, o de los dos poderes, Lutero oponía el sacerdocio universal, en fuerza del cual también el príncipe tiene autoridad en la Iglesia.
El segundo era arrogarse el papa el poder de interpretar la Sagrada Escritura. Sería impreciso hablar de .libre examen.. Aquí se insiste sobre el hecho de que el creyente particular es iluminado por el Espíritu, y entonces no tiene necesidad de una autoridad magisterial distinta.
El tercer argumento de defensa era que el papa reclamaba para sí la convocatoria del concilio. En tal modo impedía la Reforma.
Mientras Lutero estaba empeñado en escribir el Manifiesto a la nobleza, viene el conocimiento de la aparición de dos escritos polémicos. El primero era anónimo, pero compuesto por el dominico Isidoro Isolani .Revocatio Martini Lutheri Augustiniani ad Sanctam Sedem., y el otro escrito por el franciscano Agustín von Alvelt .Tractatus de communione sub utraque specie, quaetenus ad laicos.. Lutero responde de manera polémica, discutiendo la doctrina de los sacramentos. Lo redacta en latín con el título: De captivitate babilonica ecclesiae praeludium.
También con un tono más sosegado, entra rápidamente en el argumento sin mayores preámbulos: «Por el contrario, debo negar que sean siete sacramentos, y debo admitir, por ahora, sólo tres, el bautismo, la penitencia y el pan; y debo decir que a todos ellos nos los ha reducido a miserable cautividad la curia romana, despojando a la Iglesia de toda su libertad. Aunque conforme al uso de la Escritura, debería hablar de un solo sacramento y tres signos sacramentales.»
Respecto a la Eucaristía escribía: «El sacramento .de la Cena. no pertenece a los sacerdotes, sino a todos, y los sacerdotes no son los dueños, sino los servidores, que deben dar las dos especies a aquéllos que lo pidan y cuantas veces se lo pidan». La Iglesia ha fallado gravemente al negar la comunión bajo las dos especies. Además, atacaba la doctrina de la transubstanciación, defendiendo, en cambio, la teoría de la consusbstanciación, en fuerza de la cual Cristo está presente con, en y bajo el pan. El tercer aspecto que trataba era la negación del carácter sacrificial de la misa.
El sacramento que menos ha debido estar bajo la tiranía papal es el del bautismo. La exposición de la doctrina referente a este sacramento le inducía a consideraciones cargadas de consecuencias: «Lo primero que se debe observar en el bautismo es la promesa divina, que dice: .El que crea y sea bautizado, será salvo.». De aquí deducía que a esta obligación de fondo no deben ser impuestas al cristiano prácticas tiránicas, como oraciones, ayunos, limosnas. Deben además ser abolidos y desechados los que pretendan juntar obligaciones y valoraciones a cuanto ya ha fijado el Señor en el bautismo. Aunaba algunas consideraciones sobre la penitencia, y al final nagaba todos los demás sacramentos.
Mientras la tensión aumentaba, el enviado pontificio Karl von Miltitz buscó la manera de anudar una tentativa. Pensó resolver todo con la política del compromiso, induciendo a Lutero a escribir personalmente al papa. A la carta, escrita en tono duro y muy explícito, en la que no reconocía ninguna superioridad en la Iglesia, él unió un nuevo escrito, titulado De libertate christiana. Lutero afirmaba: «A fin de que podamos comprender a fondo qué cosa sea un hombre cristiano, y la libertad que Cristo le ha conseguido y donado, de la que mucho escribe Pablo, estableceré las dos proposiciones siguientes: un cristiano es señor libre sobre toda cosa, y no está por debajo de nadie. Un cristiano es un siervo voluntarioso en cada cosa y puesto por debajo de cada uno. Estas dos proposiciones se encuentran claramente en Pablo, 1 Co 9: .Soy libre en todo, y me he hecho siervo para todos..» Lutero llegaba a que con la fe el hombre es libre y no está puesto debajo de ningún decreto, de ninguna ley. Esta libertad no justifica todo comportamiento. El hombre debe hacer las obras buenas. Sin embargo hay que hacer notar que no son las obras las que hacen al cristiano, sino que es el cristiano el que hace las obras buenas. Y entre las obras buenas está el servicio del prójimo, con tal que eso no tenga apariencia de mérito o de deseo de santificación. Y concluía: «Así vemos que a un cristiano basta la fe, y no tiene más necesidad de ninguna obra para ser santo».
5. La excomunión y el bando del Imperio
Mientras Lutero estaba ocupado en esta frenética campaña publicitaria de Cayetano, Eck y del canonista Accolti, fue elaborada una bula de condena de 41 proposiciones, con el título Exurge Domine (15 de junio de 1520). Se condenaban al fuego los libros de Lutero y se ordenaba el cumplimiento en un plazo de 60 días.
Para la promulgación en Alemania fueron elegidos Aleandro y Eck. Fue un error, porque muchos sospecharon que era una maniobra de Eck. Dado que en Colonia los libros habían sido quemados, respondió arrojando a la hoguera en Wittenberg la bula papal, el Corpus Iuris Canonici, los libros de Eck, de Emser y la Summa Angelica (10 de diciembre de 1520).
La respuesta fue la bula Decet Romanum Pontificem (3 de enero de 1521), que declaró que Lutero había incurrido en excomunión. Para su ejecución había dos problemas: Carlos V se había empeñado en no seguir ningún decreto de condena sin previo proceso. Era necesario citar a Lutero delante de la dieta imperial de Worms.
La dieta de Worms (16 al 25 de abril de 1521) fue un momento decisivo. Lutero compadeció provisto de salvoconducto. Reconoció como suyos los libros incriminados, mas rechazó el retractarse: «Ya que vuestra Majestad sacratísima y vuestras señorías me piden una respuesta sencilla, la daré sin cuernos ni dientes, en esta forma: mientras no me convenzan con testimonios de las Escrituras o con razones evidentes .pues no creo en el papa ni en los concilios solos, porque consta que erraron muchas veces y se contradijeron a sí mismos., convencido como estoy por las escrituras que yo he aducido y teniendo la conciencia prisionera de la palabra de Dios, ni puedo ni quiero retractar nada, pues no es prudente ni está en mi mano el obrar contra mi conciencia. Dios me ayude. Amén.»
* * *
Huldrych Zwinglio nace el 1 deenero de 1484 en Wildhaus, un pueblo de Toggenburg, que dependía de la abadía de San Gallo. Tiene una gran formación humanística, primero por la universidad de Viena (1498) y después por la de Basilea (1502), donde obtiene el grado de magister artium en 1506 y donde entra en contacto con los humanistas Miconio, Beato Renano y Loriti.
En 1506 es ordenado sacerdote, llegando a párroco de Glarona. Fue capellán de las tropas suizas al servicio del papa en Pavía, después en Novara y, por fin, en Marignano. Después de la batalla de Marignano (1515) adopta una postura crítica hacia lo bélico; sin embargo, recibe una pensión de 50 florines y varios beneficios, además del título de monseñor.
En 1516 conoce personalmente a Erasmo, quien se encontraba en Basilea preparando la primera edición del Novum instrumentum. Lee ávidamente sus escritos. Entretanto, comienza a leer la Escritura con una doble perspectiva: «Deja todo .la escolástica. y atiente sólo al pensamiento de Dios, conocido a través de su misma palabra, en su simplicidad». Era, sin embargo, erasmiano, luego un defensor de un cristianismo moralizante.
En 1518 es elegido capellán párroco de la catedral de Zurich, donde comienza un ciclo de predicaciones inspirándose en la tradición ambrosiana de la lectio continua.
La curación de la peste (1519) contribuye a su maduración religiosa. Decae el optimismo humanista frente a la sombra de la muerte. Dejó a Erasmo, se acercó a Agustín y se interesó por Lutero. A mitad de 1520 estaba ya cercano a la ruptura. Comienza rechazando la pensión papal. En la cuaresma de 1522 avala el gesto de su tipógrafo, quien rompe la abstinencia; él, en una predicación, criticará el ayuno por ser de institución humana e ir contra la libertad del cristiano[20].
Poco después, en julio, pide al obispo de Constanza la libertad de predicación y la disolución de su obligación de guardar el celibato[21]. Renuncia a su puesto de capellán, pues le obligaba a la celebración de la misa y a la administración de los sacramentos.
1. Las 67 tesis de Zwinglio
Ante los incidentes ocasionados por la predicación, el ayuntamiento de Zurich decide, en 1523 convocar un coloquio de religión entre Zwinglio y Juan Faber, representante del obispo de Constanza. Zwinglio presentó 67 tesis. En las primeras 16 sólo Cristo es la cabeza del género humano; la Iglesia es su esposa. La fuente de la fe es sólo el evangelio, que no necesita interpretación. Rechaza, como contrarios a la Escritura, el papado, el sacrificio de la misa, la veneración y la intercesión de los santos, la vida religiosa, el celibato.
En la tercera parte .34-67. contrapone la autoridad eclesiástica a la secular, que según él, viene confirmada por las enseñanzas y las obras de Cristo. Retoma el tema del celibato[22]. En la confesión dice que sólo Dios es capaz de perdonar los pecados; la presencia de otro hombre, como el sacerdote, ha de ser tan sólo para buscar consejo.
El Consejo reconoce la victoria de Zwinglio, de tal manera que le autoriza a predicar el Evangelio. Vemos, pues, cómo la reforma zuriguesa viene impuesta desde lo alto, por una oligarquía ciudadana.
Entre el 26 y el 28 de octubre se da otra disputa pública. Leo Jud argumenta contra las imágenes y los ídolos, mientras Zwinglio ataca decididamente el sacrifico de la misa. El Consejo, sin embargo, no quiere intervenir; Zwinglio acata esta decisión, pero los grupos radicales se rebelan y forman la comunidad de anabaptistas. El Consejo pasa a la acción. La ruptura con la Iglesia católica se consuma. Así, en junio de 1524 se sacan las imágenes y las reliquias de las iglesias. Zwinglio publica en ese año El pastor, uno de los primeros tratados protestantes de pastoral, en el que define al verdadero pastor .debe predicar con valentía, llevar una coducta irreprensible, etc.; la comunidad debe acusar y deponer al falso pastor..
La misa fue prohibida en abril de 1525: era el auténtico objetivo de Zwinglio: «Si Cristo es nuevamente sacrificado cada día, se deriva que el sacrificio que él ha ofrecido un día sobre la cruz no basta para toda la eternidad. ¿Existe un ultraje mayor que éste? Todas las misas serán abandonadas lo más deprisa posible y la Cena del Señor se deberá celebrar en conformidad con la institución de Cristo». Al puesto de la misa viene instituida la Cena del Señor, la cual fue celebrada por primera vez el 13 de abril de 1525, jueves santo.
Gracias a su prestigio Zwinglio logra una serie de reformas. En 1525 organiza la .profecía., que dará lugar a la academia zuriguesa, el modelo para muchas academias protestantes. Era una reunión cotidiana en la que se leía una perícopa del Antiguo Testamento en latín, hebreo y griego, dándose comentarios oportunos y una exhortación final; en la sobremesa se estudiaba el Nuevo Testamento. También se instituye un tribunal para las causas matrimoniales y para controlar las costumbres. En 1529 se hace obligatoria la participación en el culto, pudiéndose perder, de lo contrario, el derecho de ciudadanía; la facultad para excluir de la Cena fue reservada a los magistrados .nuevamente vemos la facultad de concentrar el poder eclesiástico en manos de la oligarquía ciudadana..
A Zwinglio le favoreció su patriotismo para la confederación helvética. Soñó con el paso de toda Suiza a la Reforma y una alianza desde el Báltico hasta los Alpes contra Austria. Por eso favoreció la actividad reformadora de Vadiano en San Gallo, de Ecolampadio en Basilea y de Berchtold Haller en Berna.
Pensó en una gran liga protestante, pero había grandes diferencias sobre la Cena entre luteranos y suizos. Lutero no veía con buenos ojos a Zwinglio .lo consideraba como hombre con doblez y erasmiano camuflado.. De hecho, el coloquio de Marburgo en 1529 acaba con el fracaso.
2. La teología de Zwinglio
La teología de Zwinglio se singulariza por algunas características: es humanista, impregnada de escotismo y, sobre todo, por venir de un hombre que pertenece a una ciudad. Así, mientras la reforma luterana es principalmente universitaria, la suiza será urbana.
Se trata de una reforma de carácter moral. La justificación por la sola fe fue juzgada con sospecha por parte de Zwinglio. Para Lutero las buenas obras eran la consecuencia; para el reformador zurigués son la condición previa: puede ser justificado sólo quien ha sido moralmente regenerado.
En la base está su teología sobre el Espíritu Santo, lo cual ha sido ignorado o malentendido por los protestantes liberales, que han juzgado al reformador como un mero humanista. «El Espíritu creador, en Cristo y por medio de Cristo, llega a Espíritu enviado. La luz del Espíritu creador se concentró en Cristo como en un prisma para irradiarse después por él como .Espíritu enviado. a los hombres». Los criterios para reformar al individuo los busca en la Escritura, que tiene en sí la luz del Espíritu.
Los sacramentos los concibe como un juramento de fidelidad, un medio por el que el fiel demuestra querer ser coherente. Son signos, obras del hombre. La persona que recibe el signo del bautismo es porque ha decidido escuchar lo que Dios le dice y llevar una vida conforme a él; la persona que en el memorial o Cena rinde gracias a Dios en la comunidad, da testimonio de la alegría que siente en el corazón por la muerte de Cristo, y da gracias por ella.
Esta idea del símbolo es importante para considerar su idea de la presencia en la Eucaristía. En la disputa eucarística, el est del relato de la institución fue entendido en el sentido de .significa.. En su polémica con Lutero no podía admitir una presencia en el pan: Cristo está presente sólo en el cielo, comer el cuerpo de Cristo era una idea estúpida, de caníbales. La misa no es sino la representación en la memoria, en la conciencia de la comunidad, del único sacrificio de Cristo.
En su celo quería unir a los protestantes contra los católicos y contra Austria a toda costa. Trató de hacer una liga cristiana defensiva «en nombre de la palabra de Dios». Para vencer la resistencia de los cantones católicos, impone un bloqueo de provisiones para que mueran de hambre. Se llega al conflicto abierto y a la batalla, cerca de Kappel, el 11 de octubre de 1531. Zurich se queda sola y es derrotada. Zwinglio cae empuñando las armas.
Como sucesor de Zwinglio, el Consejo de Zurich nombra a un hombre de 27 años: Heinrich Bullinger (1504-1575). El Consejo le impone limitarse al anuncio de la palabra de Dios, sin ocuparse de política
Bullinger pone a punto un ordenamiento sinodal (1532) y después redacta la Prima confessione elvetica (1536). Tras el acuerdo con Calvino sobre la cuestión eucarística, el zwinglianismo se puso al lado del naciente y triunfante calvinismo.
* * *
(1521-1530)
Lutero no tenía conciencia de romper la unidad de la Iglesia o de introducir una doctrina nueva. Simplemente quería poner en movimiento la Reforma. Es más, entre 1518 y 1522 confesó no tener la intención de hacer una reforma; por eso Oberman ha definido a Lutero como un .prerreformador.. Él fue gradualmente tomando conciencia por la fuerza de los acontecimientos. Gradualmente el movimiento reformista fijó sus posiciones autónomas, sus fórmulas de fe características; de la reforma luterana vendrá la confesión luterana. Todo este proceso fue, en parte, mérito de Lutero; en un tiempo muy breve se formó, en torno al reformador, un grupo de seguidores y simpatizantes que reforzó la voz de su protesta.
¿Cuáles son los motivos de este proceso? Lutero y su mensaje fueron capaces de .comunicar.. El reformador llegó a usar un lenguaje y a dar respuestas precisas a las preguntas que se hacían los hombres de su tiempo. La teología luterana era antiescolástica y biblista: respondía a las aspiraciones del movimiento humanista y de aquéllos que estaban cansados de la pobreza y de la aridez del pensamiento escolástico fosilizado; por otra parte, el hecho de que se fiase de la iluminación del Espíritu más que de la mediación de la Iglesia, era una respuesta a la demanda de una fe más personal, sin mediaciones clericales.
El reformador supo actualizar una serie de iniciativas muy eficaces:
-Puso la predicación sobre una base bíblica para favorecer el acto de fe personal.
-Supo individuar en el catecismo el instrumento adecuado para la difusión popular de la fe.
-Ejecutó una reforma litúrgica tendente a purificar e interiorizar el culto.
-Promovió una oferta más general de la Biblia, hecho particularmente grato a las clases emergentes en ese momento.
-Justificó el matrimonio de los sacerdotes y puso en discusión los votos religiosos. De esta manera reclutó a gente formada doctrinalmente y que no estaba convencida de su estado de vida.
-Apertura a los laicos, que no tenían ya una situación de inferioridad con respecto a los clérigos; podrían juzgar en materia doctrinal.
-Las clases dominantes veían con buen ojo la reforma, porque les ofrecía la posibilidad de intervenir en el ámbito religioso y gestionar los grandes bienes de la Iglesia.
-Las clases inferiores vieron positivamente la reorganización de la asistencia pública gestionada por la autoridad de la ciudad y no por los religiosos. Los campesinos, influenciados por el clima apocalíptico, interpretaron la reforma como una posibilidad de encontrar relaciones nuevas fundadas no sobre el derecho, sino sobre la solidaridad de la Biblia.
-Particularmente sensibles fueron las ciudades libres, la mayor parte de las cuales se adhirieron a la Reforma.
II. La imprenta
Se ha escrito que la Reforma fue hija de la imprenta .de hecho, si Erasmo, en vísperas de la Reforma, había llegado a ser un autor de fama internacional, se debía principalmente a la imprenta.. La afirmación, sin embargo, debe hacerse con cautela, pues la producción polémica de ese tiempo, ya fuera católica o protestante, favoreció la evolución de la imprenta.
La Reforma fue más hábil que la Iglesia católica en el empleo de este nuevo método. Por una parte el espíritu conservador de ciertos ambientes católicos .por motivo de su fidelidad al latín.; por otra parte, las medidas de los Estados protestantes contra las publicaciones católicas..., fueron realidades que hicieron que la Iglesia católica no llegase a tiempo a las exigencias del momento. La producción de los reformadores fue abundantísima y exitosa: A la nobleza cristiana de la nación alemana llegó a las 16 ediciones; su primera tirada fue de 4.000 ejemplares y se agotó a los cinco días[23]. En muchos casos, apenas aparecía una obra de Lutero, se reimprimía por otros editores[24].
Entre los libros más importantes para la difusión de la Reforma, la Biblia alemana de Lutero ocupa un puesto relevante. Era un instrumento esencial para probar el postulado de la .sola Scriptura.. En once semanas traduce Lutero, a principios de 1522, el Nuevo Testamento; lo hace valiéndose de la edición griega de Erasmo[25]. Más laboriosa fue la traducción del Antiguo Testamento, para la cual Lutero fue ayudado por un grupo de amigos; tardaron doce años en culminarla.
En 1529 Lutero redacta el Gran catecismo. Ilustrado por Lucas Cranach el Viejo, este catecismo fue precedido por una serie de folletos, recogidos después en el Pequeño catecismo o Enchiridion, el cual contenía las preguntas y las respuestas que ayudasen a los pastores y predicadores a enseñar lo esencial que los creyentes debían conocer.
Un género aparte de las obras es el constituido por los Flugschriften, libretos de pocos folios que afrontaban un tema, en modo polémico, provocativo, publicitario. Eran predicaciones, diálogos, sátiras sobre las prácticas de la Iglesia medieval o de ese tiempo de la Reforma. Supusieron una innovación por parte de los protestantes, dando origen, entre 1520 y 1525, a la primera campaña de imprenta. Los católicos lo entendieron tarde.
El impacto sobre los lectores fue grande. Se dio una triple especie de comunicación: por la palabra, por la vista y por la acción. Las personas alfabetizadas, a principios del siglo XVI, eran tan sólo el 5%. Sin embargo, el uso común era leer en alta voz, por lo que el influjo de los escritos se expandía. La comunicación visual, por medio de ilustraciones, fue también muy eficaz, por la facilidad en ser interpretadas .el papa aparecía como el Anticristo, mientras Lutero aparecía como un santo.. Por último, las acciones simbólicas también ejercieron su influencia, como el hecho de quemar los libros de los adversarios.
En lo que concierne a la difusión de la Palabra, tanto en el bando católico como en el protestante, hubo división respecto a si debía difundirse a todo el pueblo, o más bien reservarla a las clases más cultivadas. Por lo que concierne al uso de la censura, ésta fue usada por todos los poderes, civiles y eclesiásticos. La Iglesia católica tuvo mayor propensión a prohibir que a favorecer la producción de libros[26].
Las exigencias polémicas favorecieron la mejora de la calidad de impresión, corrigiendo los textos .aparecen los correctores de pruebas., introduciendo ilustraciones, eligiendo mejor los títulos y abandonando las obras hagiográficas o legendarias del medievo. La Reforma impuso algunos autores, estando en primer plano Lutero y Calvino, los cuales no tuvieron parangón en el campo católico.
La Reforma favoreció también la introducción y consolidación de las lenguas modernas, así como una lectura individual de la Biblia .sobre todo gracias al pietismo..
III. La revolución
El movimiento de reforma se dirigió, inevitablemente, hacia la creación de una nueva Iglesia. El edicto de Worms, que ponía a Lutero en entredicho en el Imperio y condenaba sus escritos, no fue aplicado por el príncipe elector, que, por el contrario, le tuvo escondido en el castillo de Wartburg.
Fue muy importante el período en el que el reformador estuvo recluido en este castillo. Tuvo una fuerte crisis interior, que algunos interpretan como una crisis de corte .viejo-católico. .con crisis en la castidad y dudas sobre su misión de reformador. y otros pretenden verla en un sentido más general y teológico .una especie de lucha entre Jacob y el ángel.. A esta crisis interior siguió otra exterior, debida al contraataque de teólogos católicos .Latomo, Eck, Emser, Enrique VIII., a la disidencia en el interior de la Reforma .desde Carlostadio, hasta los extremistas .fanáticos.: espiritualistas y anabaptistas. y a la guerra de los campesinos.
La actividad literaria de Wartburg fue prodigiosa, de tal manera que él mismo denomina este período como su .Patmos.. Escribió el Comentario al Magnificat, el comentario a los salmos y a los evangelios dominicales, tradujo el Nuevo Testamento y redactó una obra sobre la confesión; también escribió una obra polémica contra Giacomo Latomus .éste le había criticado sobre estos puntos: ningún hombre puede cumplir los mandamientos de Dios; el pecado permanece también después del bautismo; y la confesión es una imposición tiránica.. Otra obra importante, más que por el contenido por su significado rompedor, fue De votis monasticis, en la cual desarrolla cinco puntos: los votos van contra la palabra de Dios; van contra la fe; van contra la libertad cristiana; van contra los preceptos de Dios; van contra la razón[27].
Dado que Lutero reclamaba el Evangelio en su pureza, muchos intentaron apropiarse esta idea y extrajeron consecuencias diversas. Así en Erfurt estallaron tumultos, que terminaron con la expulsión de sesenta sacerdotes. En Wittenberg Carlostadio se pone a la cabeza de un movimiento reformador con el agustino Gabriel Zwilling .en la Navidad de 1521 reforma la liturgia de la misa, abole la elevación, introduce la ropa normal en la celebración, casa a una campesina y ataca violentamente las imágenes sagradas..
Lutero volvió a Wittenberg, donde afrontó dos crisis: la primera fue la provocada por la pretensión de los .fanáticos. de imponer sus ideas reformistas; la segunda fue la causada por la guerra de los campesinos. Afrontamos esta última en primer lugar.
1. La guerra de los campesinos (1525)
Sobre estos sucesos se han dado dos interpretaciones principales: por una parte, G. Franz sostiene, aportando una gran cantidad de documentación, que esta revuelta de 1525 fue el último eslabón de una cadena de revoluciones, inspiradas en las ideas wiclyfitas y husitas, y nacidas de la discrepancia entre la autonomía personal de los colonos y un estado territorial en vías de consolidación. Por otra parte, M.M. Smirin, siguiendo a Engels, afirma que la revuelta no fue un movimiento de colonos solamente, sino que estuvo asociado a la clase ciudadana y a la Reforma; ésta, como reacción antifeudal y antirromana, quería la unificación nacional, que, favoreciendo el desarrollo del capitalismo, habría abierto la puerta a la burguesía.
El debate está abierto, pues Franz sostiene que la situación económica del momento es indescifrable .las fuentes no son del todo fiables, pues vienen de partes interesadas, cuando dicen que los agricultores gozaban de prosperidad.. Por eso, R. Wohlfeil ha refutado el término de .reforma preburguesa. para acuñar el de .conflicto sociosistémico., es decir, socio-político en el interior del sistema. Su conexión con la Reforma no puede ponerse en duda: ésta abrió la esperanza en caracteres apocalípticos de los campesiones, dándoles la base ideológica capaz de desencadenarles contra los señores.
La guerra de los campesinos se desencadenó con caracteres de particular y mayor violencia en Alemania; más que en Francia o en Inglaterra. En Alemania regía aún el régimen feudal y la servidumbre de la gleba. Los señores tendían a privatizar los terrenos comunales .bosques, tierras incultivadas: tierras muy preciadas por los campesinos, pues de ellas tomaban leña y pasto para los animales. y a transformar los pagos en especie, en dinero .esto endeudaba a los campesinos y les hacía víctimas de los usureros.; por otra parte, el cambio del derecho consuetudinario por el derecho romano no fue bien asumido por el mundo rural, faltándole elasticidad mental para asumir los cambios. Además, una serie de años malos contribuyeron a la merma de las cosechas, mientras los precios subían y aumentaba la población.
Peter Blickle sostiene que la de los campesinos fue una .Reforma campesina., o también .Revolución del hombre llano.. Para él son inaceptables el concepto marxista de revolución preburguesa o el de revolución ciega y destructiva. Fue, ante todo, una revolución. Hans Wassmund ha indicado cinco condiciones que pudieron preparar el ambiente para el estallido de la revolución:
-El momento económico: crecida económica interrumpida por un período breve, con aumento de pobreza y diferencias marcadas en la distribución de la renta.
-El momento social: rápida alternancia de grupos y clases sociales, interrupciones y apertura del ciclo en las elites.
-El momento psicológico: discrepancias entre expectativas y resultados, dando una situación de incertidumbre.
-El momento político-cultural: filosofías críticas en la sociedad y extrañamiento en los intelectuales.
-El momento político general: debilidad, incapacidad de conducir situaciones y opresión de los aparatos de gobierno.
Fue una revolución del hombre llano. El elemento especificante de esta revolución no fue sólo el de una revolución agraria. Los rebeldes querían, en última instancia, establecer unas nuevas relaciones comunitarias. Antes de 1525 los campesinos se habían organizado en landschaft o clase territorial.
Este autor habla, sobre todo, de una reforma campesina. Los insurrectos reivindican de hecho el puro evangelio, la elección del párroco por parte de la comunidad y el poder de decidir por parte de la comunidad en materia doctrinal. Como consecuencia surgiría una comunidad gobernada por el evangelio, animada por el .bien común. y por el .amor faterno.. La estructura jerárquica de la Iglesia sería abolida en favor de una comunalización de la misma.
La insurrección fue espontánea. Participaron también nobles, ciudadanos de clases inferiores, soldados, marginados... Comenzó en Waldshut y Stühlingen, y de la Selva Negra se extendió a la Renaria superior y central, Alsacia, Suevia, Wüttemberg, Franconia, Turingia. Salzburgo. Los campesinos comenzaron por asaltar conventos y castillos, y a mezclar reivindicaciones políticas con motivaciones religiosas.
En 1525 el peletero Sebastián Lorzer redacta los 12 artículos de los campesinos de Suevia. En el primer artículo se pedía que la elección de los pastores fuera sustraída al patronato nobiliar y confiada a la comunidad. Añadía que los párrocos explicasen el Santo Evangelio ..sola Scriptura.. sin añadidos .contra la Escolástica. y de un modo que suscitasen la fe ..sola fides... En el segundo artículo se refiere a la recogida de diezmos, la cual debía revertir sólo en la parroquia .para el sostentamiento digno de los clérigos y para la atención a los pobres.. En el tercer artículo retomaba el manifiesto de la libertad cristiana y pedía en nombre de la palabra de Dios la abolición de la servidumbre de la gleba. Seguía después una serie de peticiones, que demostraban cómo los campesinos intentaron adquirir la máxima autonomía posible en el interior del pueblo y la mayor parte de los derechos asociativos de autogestión.
Puesto que los campesinos se habían propuesto vivir el evangelio, tuvieron la posibilidad de alargar la base social de su movimiento. La protesta pasó de la reivindicación escrita a la violenta. El peor enemigo fue considerado aquél que detentaba autoridad; ésta fue la causa principal de la ocupación de aldeas y monasterios. Para imponer el evangelio, obtener el bien común y el amor cristiano, se consideró indispensable arrebatar los bienes a los religiosos, disminuir el poder político de la nobleza e, incluso, integrarla en asociaciones comunales.
Las consecuencias de la guerra fueron graves. El clima revolucionario justificó la intervención militar conjunta de católicos y .evangélicos.. Los campesinos no estaban organizados ni pertrechados para la guerra moderna. El 14 de mayo de 1525 las tropas del príncipe protestante Felipe de Assia y del duque católico Jorge de Sajonia derrotaron y masacraron a las tropas campesinas en Frankenhausen[28]. Se calcula que el total de víctimas en todos los frentes fue de 100.000 personas. Desde el punto de vista político fue abolido el poder de los campesinos. Desde el punto de vista religioso se justificó un crecido recurso al poder del Estado.
¿Cuál fue el pensamiento de Lutero respecto a estos acontecimientos? Para algunos autores fue la causa de la revuelta; para otros ocupó un papel fundamental: había criticado duramente a la Iglesia .el mayor propietario de la tierra., había puesto el evangelio como principio inspirador y había sacado a la luz el sacerdocio universal de los fieles, que para muchos constituía un fermento de liberación social. Habría ofrecido a los campesinos unas armas formidables.
En un primer tiempo, en abril de 1525, buscó la amonestación, bien de los príncipes bien de los campesinos, para la moderación. A los primeros recordó su responsabilidad, en cuanto su codicia era ciertamente la causa de la revuelta. A los revoltosos trató de explicar que no podían buscar en la Palabra de Dios la solución a problemas de carácter económico y político. La libertad cristiana era muy distinta de la social; sobre todo trató de disuadirles del uso de la violencia, que contradecía el principio de la sumisión de los súbditos a la legítima autoridad; admitía sólo la resistencia pasiva. Pero era demasiado tarde. El enfrentamiento era ya inevitable. En este punto escribe un libelo violentísimo, Contra las impías y perversas bandas de campesinos (mayo de 1525), en el que incitaba a los príncipes a castigar duramente a los campesinos, sorprendidos por tres delitos: rebelión contra la autoridad, violencia y blasfemia .en cuanto pretendían actuar conforme al evangelio..
Veía en la revuelta la obra del diablo. Todo esto le indujo a considerar que no había que dejar correr las cosas espontáneamente. Terminaba el tiempo del movimiento y comenzaba el de la organización. La Reforma pasaba de ser una obra de la comunidad a ser una obra de la autoridad.
2. La reforma radical .no conformistas y disidentes.
Hasta hace poco tiempo se tendía a confundir la disidencia con el anabaptismo. Sin embargo, la disidencia presenta un espectro muy amplio, que comprende varias tendencias, unidas por la oposición a la reforma de tipo luterano o zwingliano. Podemos distinguir cuatro tendencias: fanáticos .Schwärmer., anabaptistas, espiritualistas y racionalismo evangélico .o antitrinitarios..
La Reforma radical nace de las preguntas siguientes: ¿Quién tiene la autoridad de decidir qué hay que reformar y cómo hacerlo? ¿Quién puede interpretar la Sagrada Escritura? Si la interpretación de la Sagrada Escritura se confiaba a la conciencia de los fieles iluminada por el Espíritu Santo, si la autoridad de reformar competía a la comunidad local, nacía el interrogante sobre la legitimidad del disenso en el interior de las iglesias: lo que era legítimo para Lutero, ¿por qué a los otros no les era reconocido? ¿Qué autoridad tenía de más? Estos interrogantes suponía un golpe a la autoridad de los reformadores, en un momento en el que eran contestados por los católicos. Por eso es comprensible la acusación de destructivos lanzada contra los radicales.
Los elementos comunes a los grupos radicales los podemos sintetizar en los siguientes:
-Condenaban de modo global y sin apelación a la Iglesia católica, persuadidos de que habría dejado de existir después de la época apostólica. ¿Qué sentido tenía la prudencia de Lutero y de Zwinglio?
-La caída de la Iglesia era determinada por el hecho de que se entraba en ella por el simple hecho de que el neófito nacía en un territorio. Era una Iglesia del pueblo, mas no un pueblo que se hacía Iglesia. Los cristianos entraban en este cuerpo por el bautismo de niños, que constituía una fuente de abusos y de males, pues no se elegía libre y personalmente. Esta crítica se hacía no sólo a la Iglesia católica, sino también a la evangélica.
-Los radicales, más que .reformar., querían volver a .restituir., a dar vida a la Iglesia primitiva. Pero con frecuencia dejaban ver sus tendencias innovadoras, lo cual constituía una fuente de intereses.
-Los radicales negaban cualquier recurso al Estado. Los reformadores, en cambio, después de la guerra de los campesinos, quisieron asegurar la autoridad y proceder de acuerdo con ésta. Esto, en cambio, era inaceptable para los radicales, el hecho de que fuese la autoridad civil quien decidiera en materia de fe.
-Insistían mucho sobre temas de discipulado y de regeneración. Consideraban reductiva la doctrina de la justifiación por la sola fe .favorecedora del laxismo.; propugnaban una vida más intimista, sin titubeos y con más perfeccionismo. Exaltaban la libertad del individuo animado por el Espíritu, disminuyendo mucho el pesimismo de los reformadores. Acentuando el inmanentismo, tenían una tendencia a poner en segundo plano al Cristo histórico y su obra de expiación, prefiriendo subrayar cuanto Dios cumple en el interior del hombre.
A. Los fanáticos
Los fanáticos debían este nombre a Lutero. Eran aquéllos que, asociados en un principio al reformador, sin embargo tomaron distancia respecto de él, permitiéndose contestarlo y superarlo por la .izquierda..
Carlostadio .Andreas Bodenstein de Karlstadt (1480-1541). fue profesor en Wittenberg. Durante la estancia de Lutero en Wartburg tomó la cabeza del movimiento. Celebró la primera misa pública evangélica en la Navidad de 1521 y, contra el parecer de Lutero que quería gradualidad, sostuvo la necesidad de proceder de modo radical. Marginado por Lutero, se retiró a Orlamünde, donde dirigió una organización sinodal democrática, suprimiendo la misa, la confesión y prohibiendo las imágenes; los laicos tuvieron gran protagonismo, gracias a la consideración que Carlostadio tuvo hacia su trabajo. Entre ellos empezó a difundirse la convicción de que el bautismo de los niños no estaba fundado en la Biblia. En polémica con Lutero, rechazó la fe ajena, la fe sustitutiva de los padrinos. En el ámbito de la teología eucarística también se enfrentó con Lutero, refutando totalmente la presencia real .«Hoc est corpus meum» indicaría .su. cuerpo, el de aquel momento histórico.. Según G.A. Benrath, con la teoría de la Gelassenheit Carlostadio se habría alejado de Lutero: retomando la teoría de la unión esponsal del alma con Dios, típica de la teología renano-flamenca, afirmaba que la unión se actuaba en la Gelassenheit, que consiste en la superación de todo aspecto creado, incluida la cruz de Cristo y la misma Biblia, para dejarse penetrar de la fuerza del Señor.
B. Tomás Müntzer
Tomás Müntzer (1467-1525) es un personaje contestado, controvertido, perennemente en fuga. Lutero nos ha transmitido la imagen de un hombre faccioso, sedicioso, fanático, loco, borracho, digno de ser condenado por Dios y por los hombres, .profeta perverso y sanguinario., que osó instigar a los campesinos pretendiendo «usar la espada para llevar a cabo sus empresas». Después de la ejecución de Müntzer, Lutero exclamó: «Estoy particularmente contento de la caída de Tomás Müntzer, porque quien ha visto a Müntzer, puede decir que ha visto al mismo diablo». Está clara la visión parcial de Lutero, el cual no hace reflexión sobre el pensamiento teológico del adversario.
Opuesto es el juicio de Engels, que define a Müntzer como una «figura grandiosa en torno a la cual se recoge el punto culminante de toda la guerra de los campesinos». Para Engels, Müntzer ha transmitido el genuino significado de la Reforma, en cuanto ha tratado de llevar a la práctica los ideales evangélicos en un verdadero proyecto revolucionario. Para Engels la teología no es importante sino por el hecho de ser el único lenguaje que en aquella época conocía el pueblo.
Müntzer viene también de los ambientes universitarios. Conocía la Biblia, los Padres de la Iglesia, Joaquín de Fiore. Residió en Wittenberg (finales de 1517 - inicio de 1518) y se hizo predicador evangélico. Recomendado por Lutero marchó a Zwickau, donde conoció a Nicolás Storch, que estaba convencido de que Dios entraba en relación directa con los creyentes mediante sueños y revelaciones. De aquí se derivó la idea de que bastaba la iluminación del Espíritu Santo, mientras era superfluo el estado clerical. Expulsado de Zwickau marchó a Bohemia, donde publicó el Manifiesto de Praga, en el cual critica la rapacidad del clero, su corrupción moral y su ilegitimidad, dado que los clérigos no habían puesto al .pobre pueblo. en relación con la palabra de Dios. Llegaba el tiempo de separar el grano bueno de la cizaña, constituyendo una nueva Iglesia apostólica.
No pudo hacer su proyecto en Bohemia, por lo que trató de hacerlo en otra parte. Se acercó a Allsted, donde se casó y tradujo al alemán himnos y la misa. En este momento se consumó la ruptura con Lutero. Su teología, que aparece en los escritos de este momento, está impregnada de joaquimismo; también se resiente del influjo de Tauler. Formó una secta secreta, la cual tenía como programa la redistribución de los bienes.
El 13 de julio de 1524 tiene una predicación fogosa en presencia del duque Juan de Sajonia, en la cual ataca a los .falsos profetas. .entre ellos también Lutero., critica la alianza entre clérigos y soberanos para conservar la impiedad, anuncia que el Espíritu de Cristo está en las obras. Los príncipes deberían elegir: no podían limitarse a mantener la paz, sino debían empeñarse en la difusión del evangelio, también con el uso de la espada contra los enemigos de la Palabra. Sucesivamente fue atacando más duramente a Lutero, reprochándole haber enseñado una falsa fe al pueblo. Le llamó .doctor embustero., .cuervo pérfido., .padre de las zapatillas de fieltro., .dragón vanidoso., .miserable adulador..
Viajando se convenció de que el sistema social estaba podrido y que se podía sólo confiar en los campesinos, los únicos disponibles para el cambio. En Mühlhausen llegó a instalar un consejo favorable a sus ideas, mas la esperanza que había puesto en los campesinos se deshizo. El pueblo había buscado su propio interés y no la voluntad de Dios.
Müntzer ha sido calificado de muchas maneras. Algunos lo han identificado con los apocalípticos o quiliastas, otros con los espiritualistas, otros lo han definido como un revolucionario ante litteram. Creemos que es mejor evitar clasificaciones demasiado concretas. A juicio de Paolo Ricca no fomentaba la rebelión, sino la interpretaba y la avistaba.
C. Anabaptismo
Es un movimiento radical que nace en Zurich en los años 1523-1524 en el grupo de los oyentes de Zwinglio. Konrad Grebel, Félix Manz, Johann Strumpf y otros soñaron con una comunidad de verdaderos creyentes, que habría podido transformar la sociedad entera sin la prudencia y el interés de Zwinglio. Si el culto a las imágenes estaba reprobado en la Biblia, ellos reprochaban al reformador zurigués no actuar en consecuencia. Ante la centralidad de la fe, consideraron que no se podía bautizar a los niños. Después de la disputa entre Zwinglio y Grebel en 1525, el consejo de Zurich decidió que los niños deberían ser bautizados entre los primeros 8 días. Los opositores, puestos en entredicho, procedieron a rebautizar a los adultos. Las autoridades municipales decidieron entonces que los obstinados en rebautizar fuesen ajusticiados por desacato (7 de marzo de 1526); el primero en sufrir la condena fue Félix Manz en Limmat (5 de enero de 1527).
Entretanto, el anabaptismo se difundía. En 1527 fueron fijados los 7 artículos de la confesión de fe de los anabaptistas .Confesión de Schleitheim., obra del ex-benedictino Machael Sattler, ajusticiado en Rottenburg poco después. El bautismo era entendido principalmente como un rito de arrepentimiento y signo del cambio de vida .art. 1.. Debían ser excomulgados cuantos caían en el error .art. 2.. La Cena era considerada como un rito de conmemoración .art. 3.. Los creyentes debían separarse del mundo, de la vida pública, de los compromisos asumidos antes de la conversión, así como del uso de las armas .art. 4.. Los ministros tenían que ser hombres íntegros, con la competencia de exhortar, leer la Escritura, enseñar, rezar .art. 5.. Los cristianos no debían defenderse con las armas y debían aborrecer los cargos públicos .art. 6.. Se prohibía el juramento .art. 7..
En el interior del anabaptismo se aislaron los hermanos suizos, con Hans Hut y Bartolomeo Hubmaier, enfrentados entre ellos por el uso de la espada. Se distinguieron los Schewertler .hombres favorables al uso de la schwert, la espada. de los Stäbler .proclamadores de la no resistencia, y por eso llevaban el stab, el bastón.. Los huteritas, de Jakob Hutter .quemado en la hoguera en Innsbruck (1536)., practicaron una especie de comunismo. Hubmaier fue el escritor más eficaz de los anabaptistas. Afirmaba que el bautismo debe ser precedido de la escucha de la Palabra, por la conversión, y ser público testimonio de la fe profesada.
El experimento más importante fue el que se intentó hacer en Münster, ciudad de Westfalia, bajo el príncipe-obispo Franzs von Waldeck. Las ideas reformadas fueron difundidas por el predicador y ex-sacerdote Bernard Rothmann, quien se colocó sobre posiciones de corte anabaptista. Muchos anabaptistas acudieron allí, de tal manera que en las elecciones del 23 de febrero de 1534 se afirmó un consejo municipal de tendencia anabaptista. El predicador Jan Matthys, anabaptista milenarista, comenzó a predicar en la ciudad con el intento de hacer de Münster la Nueva Jerusalén. El tenor de la predicación y de la propaganda era que «los que se hacían cargo de su propia salvación debían abandonar los bienes terrenos y, junto a su mujer y sus hijos, marchar de allí para edificar su Santa Jerusalén, Sión y el verdadero templo de Salomón donde se adora al Dios eterno sin ninguna idolatría». Por esto ellos habrían recibido del tesoro divino bienes en abundancia. En cuanto esta noticia se difundió en las ciudades y pueblos circundantes, acudió tal masa de gente, atraída por el tenor de aquellas palabras y por el contenido singular de la promesa, que no sólo igualó, sino superó en gran medida el número de aquellos ciudadanos que abandonaban la ciudad.
Fueron expulsados los infieles, es decir, aquéllos que refutaban hacerse rebautizar, y se instauró un régimen de absolutismo teocrático fundado sobre la propiedad colectiva y el uso común de los bienes.
El obispo, que se había fugado, regresó con tropas numerosas y asedió la ciudad. Después de la muerte de Matthys, el gobierno fue asumido por Bockelson, que se proclamó nuevo David e instituyó la poligamia. Las noticias de Münster alarmaron a los príncipes, que mandaron refuerzos al obispo, el cual tomó la ciudad y pudo así reprimir este experimento, que precipitó a los anabaptistas al caos.
Fue el sacerdote holandés Menno Simons (1496-1591) a retomar las ideas anabaptistas en 1536. Organizó a los supervivientes en un movimiento, que más tarde sería llamado mennonita, caracterizado por la no violencia. Los mennonitas fueron llamados a Rusia, emigrando luego desde allí a los Estados Unidos. Un carácter fuertemente escatológico se tuvo entre los Quiliastas, cuyo mayor exponente fue Jan David Jorisz (1501-1556). Entre los anabaptistas hubo algunos antitrinitarios, influenciados por el pensamiento de Servet y el contacto con la Ecclesia minor de los socinianos[29].
Caspar Schwenckfeld (1487-1581), después de haberse alejado de Lutero, al que se había acercado en 1519, por sus ideas eucarísticas se adhirió a los grupos radicales. Buscó una religión que fuese un camino intermedio entre aquélla basada sobre las obras y la luterana, fundada sobre la imputación de la justicia. Para él la vida cristiana es un proceso de santificación.
Sebastián Frank (1499-1542) entró en Estrasburgo en contacto con Schewenckfeld y concibió una religión como hecho íntimo y espiritual. La Biblia es tan sólo una sombra de la Palabra interior, escrita en el .libro del corazón.. Es una característica de este libro que, escrito mucho antes que existiese la Escritura, los hombres, ya antes de Moisés, recibieron el conocimiento de Dios.
Después de Worms la difusión de la Reforma fue favorecida por la situación política internacional, de modo particular por la ausencia del emperador de Alemania, a causa del conflicto que le oponía al papa y a Francia, así como del avance de los turcos en los Balcanes.
En la dieta de Nuremberg (1522-23) los luteranos refutaron la ejecución del edicto de Worms, pidieron la eliminación de las Gravámina .fiestas de precepto que consideraban en demasía. y la convocatoria de un concilio, libre, en tierra alemana, en el cual pudiesen participar los laicos.
En la dieta siguiente, también en Nuremberg (1524) los evangélicos encontraron un buen aliado en Carlos V, que desconfiaba de Clemente VII. La dieta declaró que los estados debían aplicar el edicto de Worms «en el límite de lo posible». Baviera propuso un sínodo alemán para resolver los problemas religiosos y disolver el nudo de los gravámenes. El nuncio papal Campeggio buscaba una solución de fuerza.
En esta situación de estallido, se forman tres ligas: Ratisbona .católicos de la Alemania del sur., Dessau .católicos de la Alemania del norte. y Gotha-Torgau .protestantes, con Felipe de Assia como cabeza.. La posición de estas últimas se vio reforzada, dado que la situación de los príncipes favorecedores a la Reforma era de ventaja gracias a la aplicación del ius reformandi en sus propios territorios.
En aquel momento las fuerzas católicas eran aún prevalentes, pero divididas. Los turcos se acercaban a Viena de modo peligroso. Las ligas de Cognac y la liga italiana constituían una amenaza en Italia y en los confines occidentales del Imperio. El papa sostenía haber sido forzado a este paso, porque estaba preocupado por la fe de la cristiandad, por la libertad de Italia y por la seguridad de la Santa Sede. El emperador respondió con mucha dureza. Invitó al papa a deponer las armas y a hacer frente común contra herejes y turcos, amenazando con la convocatoria de un concilio. No nos debe maravillar si en la dieta de Spira (27 de agosto de 1526), a cambio del apoyo contra los turcos, Carlos V renunció a la aplicación de la dieta de Worms y dejó a las conciencias de los príncipes juzgar el mejor comportamiento, «en modo de poder rendir cuenta delante de Dios, a la majestad imperial y al Imperio». Se favoreció, por tanto, a los evangélicos, que veían reconocido el principio de la territorialidad.
Cuando se llegó a la nueva dieta de Spira (1529), los católicos querían, al menos, impedir la difusión ulterior de la Reforma y cortar los obstáculos que se interponían en la celebración de la misa. Las medidas propuestas eran: el edicto de Worms sería aplicado en los países católicos; sería tolerato el luteranismo en los otros; en estos países, sin embargo, debían ser toleradas las minorías católicas.
Los evangélicos presentaron entonces una .protesta., sosteniendo que «en cosas que se refieren a la gloria de Dios, la salvación y la santidad de nuestras almas, cada uno debe responder y dar cuenta a Dios por sí mismo; ninguno puede excusarse refiriéndose a negocios o deliberaciones de una minoría o mayoría (...) No consentimos ni aceptamos en modo alguno, tanto para nosotros como para nuestros súbditos, la deliberación propuesta y todas aquellas cosas que son contrarias a Dios, a su santa Palabra, a nuestra buena conciencia, a la salvación de nuestras almas y también al decreto de la última dieta de Spira».
Carlos V y Clemente VII se encontraron en Bolonia, donde el papa había coronado al emperador (22 de febrero de 1530). El emperador tenía en mente dos cosas: la reforma de la Iglesia y resolver los problemas de fe que dividían Alemania.
Intentó resolver el primero por medio de un concilio, que el papa convocó, pero sin ninguna determinación. Para resolver la segunda serie de problemas, consideró suficiente convocar una dieta. En Augsburgo (1530) Carlos V invitó a los protestantes a presentar su confesión de fe. Lutero, que había sido golpeado .proscrito. por el bando de la dieta de Worms en 1521, no asistió.
El encargo de preparar la confesión fue confiado a Melanchthon. El texto intentaba «poner en claro la sustancia .católica. y, entonces, el carácter ortodoxo y cristiano de la Reforma, así cómo ésta había sido hecha en los territorios de los príncipes firmantes». En este documento de carácter .diplomático. la redacción quería demostrar: que las reformas podían ser justificadas sobre la base de la tradición .católica.; y que los luteranos se diferenciaban de los zwinglianos y de los anabaptistas. Eck había compilado un elenco de errores y difícilmente podían evitar la acusación de herejía; entonces Melanchthon añadió una primera parte sobre «artículos principales de la fe» .artículos 1-21., a la que siguió una secunda parte sobre los abusos .artículos 22-29..
La primera parte contiene las afirmaciones relativas a los dogmas de la Trinidad, del pecado original, de la divinidad de Cristo. Parece como si el redactor quisiera insistir más sobre los puntos de unión que sobre los de división. Quería probar que en el fondo el protestantismo no era otra cosa que un cristianismo purificado, respondiendo a la petición de reforma, que venía de lo profundo.
¿Es un documento .católico.? Se discute mucho sobre el significado de esta confesión. En la Asamblea General de la Federación Luterana Mundial de Dar es Salam (1977) se formula esta conclusión: «La Asamblea General toma nota de que teólogos de la Iglesia católica consideran como posible que su Iglesia reconozca la Confesión Augustana como una expresión particular de la fe cristiana común. Espera que este reconocimiento abra el camino a una forma de comunión entre la Iglesia católica romana y la Iglesia luterana, en la que ambas iglesias, sin renunciar a su particularidad e identidad, desarrollen una plena comunión eclesial con la Iglesia hermana».
Sin embargo hay que observar lo siguiente: ¿el irenismo es de sustancia o de forma? El artículo 24 niega haber suprimido la misa, mas sí haberla sustraído a la profanación que se inicia cuando se considera la teología del valor expiatorio y se comienza con el abuso de las misas privadas.
Melanchthon no habla de algunas doctrinas reformadas, como la negación del purgatorio, del poder del papa, el número de los sacramentos, el significado del sacerdocio común, la negación del sacerdocio ministerial. Lutero mismo fue muy crítico al respecto, definiendo como .diabólicos. algunos silencios de la Confesión.
Los firmantes querían que «en la dieta y en la Iglesia se abriese camino la idea de una unidad cristiana articulada, no rígidamente unánime, en la cual quedase un margen de libertad en el campo litúrgico y devocional, y un margen de opinabilidad en el campo teológico, sobre puntos secundarios o no esenciales de la doctrina común». Esto explicaría los silencios, y nos puede hacer captar el diverso modo de entender una .Confesión. cercana a protestantes y católicos.
De todos modos, es significativo que la Confesión fuese en los cauces de las tentativas de Reforma y reivindicase una legitimidad propia, justificando a los reformadores, que habrían sido animados por intenciones evangélicas y no cismáticas ni heréticas. Fue una tentativa extrema, pero fallida. Después de ella, el significado de las .confesiones. será no de puentes, sino de diques. Absolutizarán lo que divide y harán olvidar la herencia común.
* * *
1. El humanista
Juan Calvino .Jean Calvin o Jehan Cauvin, en latín Calvinus. nace el 10 de julio de 1509 en Noyon, en el norte de Francia, de Gérard y Jeanne Lefranc. Sabemos poco de sus primeros años, también por su parquedad en hablar de sí. Los hechos que nos interesan y que han influido en su evolución son la muerte de su madre, la educación autoritaria de su padre Gérard y las relaciones clericales de la familia. Sobre este último punto podemos considerar dos cosas: el padre habría querido que el primogénito, Charles, y Jehan se hiciesen sacerdotes. Su propósito le salió bien con el primero, que después moriría excomulgado por un duelo (1537). Las amistades clericales permitieron al padre dar una buena educación al hijo. Gracias a la familia Hangest-Montmor, de la que salieron varios obispos de Noyon, el hijo pudo tener un beneficio eclesiástico a los 12 años.
Entre 1523 y 1528 fue a París, inscribiéndose en el colegio de la Marche, donde enseñaba Mathurin Cordier, un gran latinista, al que después seguirá el alumno a Ginebra. Calvino, en seguida, fue alumno del colegio de Montaigu, importante por haber sido reformado por Standonck y por haber tenido ilustres alumnos, como Erasmo, Rabealis, Viret y san Ignacio. Rector fue Noël Beda, ultraortodoxo, que había juzgado las obras de Lutero como las de Mahoma. A los 19 años consigue Calvino el grado de magister artium.
Habría sido natural proseguir los estudios de teología, pero el padre estaba en lucha con el cabildo, por lo que le hace estudiar jurisprudencia, carrera que entendía más remunerativa que la eclesiástica. Marchó Calvino a Orleans, centro universitario más renombrado para el Derecho y también más abierto, en donde enseñaba Pierre de Estoile. En aquel momento, su cuñado, Olivetano, a causa de su fe, escapó a Estrasburgo.
El padre murió excomulgado en 1531. Calvino no sufrió aparentes repercusiones. Obtenía la licencia en Derecho en Bourges, después volvió a París para consagrarse a los estudios humanísticos. Resultado de su aplicación fue un comentario al De clementia de Séneca. La erudición humanística no era para él el objetivo de su vida. Otras cosas le interesaban. Tuvo contacto con el evangelismo francés, sufrió el influjo de Gérard Russel, predicador de la reina Margarita de Navarra. Era un momento en el que la propaganda luterana era particularmente incisiva. Entró en estrechas relaciones con Nicolás Cop, profesor de medicina, quien, como rector, hizo el discurso inaugural de ese año. El 1 de noviembre lo pronunció, comentando el texto evangélico: «Bienaventurados los pobres en el espíritu». En él contraponía evangelio y ley, y atacaba la salvación por medio de las obras.
Llovieron muchísimas críticas, teniendo Cop que salir de París; lo mismo Calvino. Algunos autores han afirmado que el autor del discurso habría sido Calvino, pero ninguna fuente contemporánea avala esta hipótesis. Se desencadenó una reacción violenta, cuya fase culminante fueron las affare dei placards .injurias públicas. del 17 al 18 de octubre de 1534[30]. Abandonó París y marchó a Angulema, cerca del canónico Luis de Tillet, amigo suyo, que poseía una riquísima biblioteca. Es posible que allí preparase la materia de su Institución cristiana. Volvió a Noyon, donde renunció a sus beneficios eclesiásticos. Refutó la doctrina anabaptista del sueño de las almas con su obra Psychopannychia.
Después de una breve y clandestina aparición en París, abandonó Francia y, a través de Estrasburgo, llegó a Basilea (fin de 1534, principios de 1535). Tomó contacto con personajes del movimiento reformador, como Farel, Viret, Bullinger, Carlostadio, además de su amigo Nicolás Cop y el cuñado Olivetano. Este último ayudó en la revisión de la traducción francesa de la Biblia; continuó escribiendo la obra de su vida: Religionis christianae institutio, cuya primera edición salió en Basilea en marzo de 1536.
2. La conversión
En la vida de Calvino hay ciertamente un cambio. ¿Es fruto de una evolución progresiva o de una .conversión.? Parker ha hablado de una conversión inesperada. Ganoczy ha afirmado que Calvino, en el prefacio al Comentario a los Salmos, en 1557, no hace un relato histórico de los hechos, sino teológico. Mc. Grath dice que Calvino no pudo haber «concentrado en un solo instante etapas de su vida que se verificaron en un período largo».
Bouwsma escribe que «Calvino entendía por .conversión. simplemente un cambio y una intensificación de sus intereses. No dice nada de .creencias. (...) La única cosa de la que podemos estar seguros en base a su informe es que, muchos años después, Calvino entendía haberse hecho más abierto, más .dócil a la enseñanza., como dice él mismo. No hay nada en aquel fragmento que nos haga presagiar lo que fue más tarde llamado .protestantismo., palabra ignorada antes de 1529 (...) Calvino, en sus numerosas discusiones sobre la vida cristiana y sobre el camino de la salvación, atribuyó poca o ninguna importancia a la .conversión., entendida como acontecimiento bien preciso. Era incluso propenso a minimizar la importancia de la conversión de Pablo.»
No hubo en él una crisis religiosa, sino más bien una evolución gradual, que lo llevó desde el humanismo al evangelismo. Hombre esquivo, pensaba que sería posible cambiar la Iglesia con la cultura, con la Biblia. Por eso consideró ser llamado a un empeño de carácter cultural. Pensó que su vocación era la de escribir un libro y, sin embargo, poco a poco se dio cuenta de haber provocado una revolución. Es natural por ello que en 1557, avanzado en los años, leyendo retrospectivamente los acontecimientos, interpretase .teológicamente. las experiencias como una intervención de Dios.
3. La obra: Religionis christianae institutio
En marzo de 1536 salía esta obra principal de Calvino. Se la dedicó a Francisco I de Francia, que favorecía el luteranismo en Alemania .apoyando los disturbios contra Carlos V., mientras perseguía a los reformadores en Francia.
El título Institutio tenía su parangón en De institutione christiana de Lactancio, en la Institutio oratoria de Quintiliano, o en las Institutioni de Justiniano. En 1516 Erasmo había escrito la Institutio principis christiani: era un libro que instruía y que pretendía ser la base formativa para el cristiano.
El modelo que sigue Calvino es el del Pequeño catecismo de Lutero de 1529. La obra, en su primera edición, tenía seis capítulos. De los capítulos primero al cuarto trata del Decálogo, explica el Credo, el Padre nuestro, expone la doctrina sobre los dos sacramentos del bautismo y de la cena. En el capítulo quinto niega el carácter de sacramento a los otros sacramentos. El último capítulo trata de la libertad cristiana, del poder eclesiástico y del poder político.
En las ediciones sucesivas la obra se amplió, llegando a ser un corpulento manual de teología. La edición definitiva fue la de Ginebra, en 1559-1560. Está compuesta por cuatro libros y ochenta capítulos[31].
1. En Ferrara
Sabemos del viaje de Calvino a Ferrara en la primavera de 1536, cerca de la duquesa de Ferrara, Renata de Francia .hija de Luis XII, prima del rey y de Margarita de Navarra, casada con Hércules de Este, duque de Ferrara.. En esta ciudad se habían refugiado muchos protestantes. Calvino llegó de incógnito con el nombre de Charles d.Espeville.
Nos interesan dos hechos. El primero sucede el Viernes Santo de 1536. Uno de los exiliados franceses .un tal Jehannet. interrumpió la adoración de la cruz, saliendo de la iglesia tumultuosamente. La Inquisición lo arrestó y, en la tortura, confesó que en la corte de la duquesa Renata había numerosos seguidores del movimiento reformador. Calvino abandonó Ferrara.
El segundo hecho se refiere a las relaciones del reformador con la duquesa, que continuaron también cuando Renata volvió a Francia después de la muerte del marido.
2. Primera parada en Ginebra
Vuelto a Basilea hace un breve viaje a Francia, pensando establecerse después en Estrasburgo para continuar sus estudios. Llega a Ginebra con el fin de pernoctar. Pero Farel, que había leído la Institución cristiana, fue advertido de su presencia. Hizo todos los esfuerzos para que Calvino se quedase. Al final cedió y colaboró con Farel como lector de la Sagrada Escritura y después como predicador.
La situación en Ginebra era crítica. La Reforma coincide con el cambio político del gobierno. De un lado estaba el duque Carlos III de Saboya y el obispo; del otro estaban Berna y los reformadores. En 1526 Ginebra se había asociado con Berna y con Friburgo contra los Saboya y el obispo. En 1530, atacada Ginebra por Carlos III, acuden en su ayuda Berna y Friburgo. Se sucedieron acciones iconoclastas, con la quema de un convento.
El momento decisivo de la Reforma se tuvo el 1 de junio de 1535 en una disputa pública. El obispo cometió el error de prohibir la participación a los sacerdotes. Las razones del catolicismo fueron mal defendidas por el sacerdote Pierre Caroli, que acabó haciéndose protestante. En la ciudad comenzó una campaña iconoclasta, siendo suprimida la misa. La necesidad de tutelar la propia independencia empujó a los ginebrinos a identificar la libertad política y la Reforma. La conquista del campo fue más difícil, pues era tendencialmente más hostil al cambio. Se reclamaba prudencia, pero Farel impuso la intolerancia. Los obstáculos para la Reforma venían de los católicos y de los libertinos, mas también de Berna, de los anabaptistas y de las mismas intemperancias entre los reformadores.
Los dos reformadores se pusieron manos a la obra. Calvino era la cabeza y Farel era el brazo ejecutor. En 1536, con el tradicional sistema de la disputa, Lausana se hace también protestante. Para regular el culto se dictaron los Articoli de regimini ecclesiae (6 de enero de 1537). La Santa Cena debía ser celebrada cada domingo .después, por prudencia, se quedó en celebración mensual.. Se decide introducir el disciplinamiento de los ciudadanos conforme a la Biblia; los ciudadanos honestos se encargaron de vigilar el comportamiento de cada componente de la comunidad[32]. Calvino, que era un buen pedagogo, entendía que todo cambio tenía la necesidad de enraizarse en la juventud. Por eso compone en 1537 un catecismo.
Presentó después al Consejo una confesión de fe, la cual fue aprobada por poco: hubo una fuerte oposición. Berna quería la reintroducción del pan ácimo y el mantenimiento de las principales fiestas eclesiásticas, mientras Calvino sólo pretendía conservar el domingo. El problema no estaba en las medidas en sí, sino en una cuestión de principios: Calvino no quería admitir una intromisión del Estado en cuestiones internas de la Iglesia. Los dos reformadores estaban ya enfrentados con el gobierno de la ciudad, el cual prohibió su predicación. Ellos desobedecieron. Se sucedieron muchos desórdenes, de tal forma que los dos reformadores fueron expulsados.
3. El exilio en Estrasburgo
La ciudad de Estrasburgo se había adherido a la Reforma a finales de 1523. Dominaba la fuerte personalidad de un ex-dominico, Martín Bucero, el cual había establecido la disciplina eclesiástica y había realizado una forma de gobierno basada sobre el ministerio de los ancianos y de los diáconos, puesto bajo la autoridad de los sínodos. Bucero invitó a Calvino para ayudarlo. Éste comenzó a pastorear la .iglesia galicana., es decir, la comunidad de los exiliados franceses. La estancia en Estrasburgo fue muy útil al reformador, que se ocupó de la liturgia, del canto sacro y del trabajo pastoral en general. Escribe el pequeño tratado sobre la Cena y comenta las cartas a los Corintios y a los Romanos. Publica la segunda edición de la Institución cristiana, muy ampliada respecto a la primera.
Importante fue la respuesta al cardenal Sadoleto. Jacopo Sadoleto era un espíritu abierto, un humanista admirador de Erasmo. Como buen humanista, tenía la ilusión de poder resolver los problemas religiosos con el diálogo. Había escrito a Melanchthon (1537), a Juan Sturm, a los príncipes de Alemania (1538) y, finalmente, al Consejo y al pueblo de Ginebra (1539). Se trataba de una apelación afligida. El cardenal invitaba a los ginebrinos a no abandonar la antigua fe. Admitía los abusos cometidos, pero el camino por recorrer no era el de los protestantes. Llevaba a los interlocutores a reflexionar que el punto de partida era la salvación del alma[33].
La respuesta del reformador, con un estilo seco e incisivo, fue escrita en seis días. Contrapone la autoridad de la Escritura a la autoridad de la Iglesia, a la cual llama hábilmente .vuestra facción. .él no contrapone Iglesia a Iglesia, sino que se dirige a una .facción... Se enfrentaban dos conceptos de unidad y de Iglesia: para Sadoleto, la Iglesia es una porque es Iglesia .quien está fuera de la unidad está fuera de la Iglesia.. Para Calvino, el vínculo de la unidad es el Espíritu Santo; para verificar si uno tiene el Espíritu, el criterio objetivo debe tomarse de la Palabra .quien tiene el evangelio, tiene el Espíritu..
En 1540 se casa con Idelette de Bure, viuda de un anabaptista; de ella tiene un hijo, que muere al poco de nacer; su mujer morirá en 1549.
1. El retorno
En Ginebra, después de la expulsión de Farel y de Calvino, se dio una situación muy tensa. Los cuatro pastores a los que se había confiado la cura pastoral de la comunidad se demostraron indignos y desiguales en su tarea. La disciplina dejaba mucho que desear. Muchos se abstuvieron de la comunión. Políticamente la situación también es delicada: había dos partidos, el de los partidarios del Consejo .artichauds. y el que sostenía Calvino y Farel .guillermins.. El Consejo, por graves errores políticos, fue expulsado y los guillerminos invitaron a Calvino a retornar.
El reformador, que tenía 32 años, retornó a Ginebra (13 de septiembre de 1541). No se dejó llevar de la venganza, sino que emprendió con mayor intensidad la obra de reforma.
2. La organización de la Iglesia
Lo primero que hizo fue una profunda reorganización de la Iglesia a través de la promulgación de las Ordonnances ecclésiastiques de l.Eglise de Genève. La base escriturística la toma de Ef 4,11; 1 Co 12,28; Rom 12,6-8 .sobre la distinción de carismas entre apóstoles, profetas, pastores, maestros, etc...
Se fijaron cuatro ministerios: pastores .tenían que predicar la palabra de Dios, administrar los sacramentos y cuidar de la disciplina eclesiástica; eran 20 y constituían la Venérable Compagnie des Pasteur; se reunían una vez a la semana y meditaban sobre un fragmento de la Biblia., doctores .debían enseñar la doctrina y formar a los pastores., doce ancianos .correspondientes a los doce barrios de la ciudad. Su misión era la de vigilar la conducta de los ciudadanos; junto con la Vénérabile compagnia formaban el Consistorio. y diáconos .debían asistir a los pobres, los enfermos y administrar los bienes de la comunidad; puesto que la Iglesia se encargaba de los pobres, fue prohibida la mendicidad..
3. El disciplinamiento
Lo que Calvino se proponía era .disciplinar., es decir, evangelizar y cristianizar la población. Se predicaba tres veces en cada iglesia los domingos, después se daba el catecismo a los niños; durante la semana había otras tres predicaciones.
La intensidad de esta labor reformadora preocupó al poder civil, el cual intervino. Se llegó a un acuerdo sobre el derecho de excomunión: se separaba el castigo eclesiástico de las consecuencias civiles. Sobre la Cena, se impone a Calvino el criterio de celebrarla sólo cuatro veces al año .Navidad, Pascua, Pentecostés y el primer domingo de septiembre..
Para conseguir la disciplina tuvo que superar algunos obstáculos, que venían de católicos, libertinos y .herejes.. Se prohibía toda tendencia al catolicismo, toda superstición, la blasfemia, el juramento, la conducta inmoral, el baile, el juego y todos los placeres, las disputas .especialmente en la vida conyugal., la falta de respeto hacia los padres; las casas sospechosas fueron cerradas y las prostitutas expulsadas de la ciudad; fueron prohibidos los matrimonios entre personas de edad demasiado desigual. Calvino admitía el divorcio por causa de adulterio y de abandono por parte de un cónyuge[34]. Muchos fueron encarcelados, condenados y ajusticiados. Calvino no admitía oposición porque no admitía la libertad de pecar.
Después de 1545 la acción se hace más intransigente. Fueron prohibidos los bailes; sólo se imponían los nombres bíblicos; la asistencia al culto fue obligada.
4. Contra los .herejes.
Cada Iglesia tiene sus herejes. Su presencia en Ginebra tenía un significado peculiar, porque el único modo para resquebrajar la autoridad del reformador era la de sostener que sus doctrinas no eran conformes a la palabra de Dios. Toda crítica doctrinal, por tanto, aparecía como portadora de una carga política. Toda disensión fue reprimida.
El caso más clamoroso fue el proceso contra Miguel Servet (1553). En su libro Christianismi Restitutio había negado la doctrina de la Trinidad y el bautismo de los niños. Por esto último podía ser asimilado a los anabaptistas; esto alarmó al Consejo, porque el anabaptismo constituía un peligro social potencial. Durante el proceso mantuvo un comportamiento provocativo: definió a Calvino como .discípulo de Simón el Mago.. Servet fue condenado a la hoguera.
5. La transformación de una ciudad
Algunos han llamado a Calvino .dictador de Ginebra.. Pero fue, sobre todo, un pastor, si bien estuvo dotado de una enorme autoridad. Por ello parece más preciso hablar de una .teocracia. ginebrina. El Consistorio tenía tan sólo la espada espiritual y, de hecho, no interfería en la elección política. En las cuestiones de fe y de enseñanza Calvino era celoso custodio de la propia independencia. Por otra parte, considerado el tipo de gobierno civil y eclesiástico ginebrino, de hecho eran las mismas personas las que portaban los signos de las dos autoridades. Sería, pues, anacrónico hablar de separación o de independencia de dos poderes. Según la lógica del tiempo, la ciudadanía debía vivir como pueblo de Dios. La imposición de la confesión de fe en 1537 no era otra cosa que la manifestación del pacto social que asociaba Ginebra a Dios. Todos debían dejarse reformar por la Palabra. Es comprensible, por ello, que las leyes emanaran para mejorar esta conformación a la ley de Dios; todo ello comportaba la reprensión del lujo, de las fiestas, del teatro, así como la imposición de comportamientos marcados por la laboriosidad y la honestidad.
Calvino reconocía la dignidad del trabajo, lo cual favoreció el desarrollo de la ciudad, a lo que se unió la entrada de muchos cualificados artesanos franceses exiliados. Admitió la licitud del préstamo a bajo interés .5-6%., con la condición de no hacérselo a un pobre .el préstamo a los pobres debía ser gratuito.; quería un salario justo. La desocupación se consideró como una lacra; el ocio y la mendicidad no eran tolerados. Para el ensalzamiento cultural de la ciudad procuró la fundación de la Academia en 1559. Se frecuentaban dos cursos: uno inferior .escuela privada, a partir de los 7 años. y otro superior .escuela pública, donde se estudiaba filosofía y teología.. Para ver el éxito de esta escuela se debe hacer notar que, a la muerte del reformador, los alumnos eran 1.200 en el curso inferior y 300 en el superior.
Calvino muere el 27 de mayo de 1564, con el deseo de ser sepultado en una fosa anónima. Su testamento espiritual se encuentra en el discurso que pronunció un mes antes de morir. En él hace mención de las luchas por las que ha atravesado y las que esperan a sus discípulos. Reconoce haber deseado siempre hacer el bien y haberse regido por el principio del temor de Dios. Ruega se le perdonen sus pecados, así como que se continúe lo bueno que haya podido hacer. En cuanto a su doctrina, reconoce haber enseñado con fidelidad a la Escritura: «Ruego que me sea perdonato el mal cometido. Si he hecho algo de bien, seguidlo. En cuanto a mi doctrina, he enseñado con fidelidad..., jamás he intentado corromper o deformar un solo pasaje de la Sagrada Escritura».
* * *
[1]Esta palabra es imprecisa, pues en el inicio Lutero no pretende separarse de la Iglesia, sino sólo reformarla. El concepto de .protesta. sólo puede ser usado desde 1529, después de la protesta de seis príncipes y quince ciudades contra las decisiones de la segunda dieta de Espira, la cual ponía fin a la tolerancia con los luteranos en los territorios católicos.
[2]Denunciada por Lortz como una de las causas de la división consecuente.
[3]Troeltsch hace una distinción entre iglesia y secta: «La iglesia es una organización prevalentemente conservadora, que acepta hasta un cierto punto el orden secular y domina las masas; por eso, en línea de principio es universal, o bien intenta recobrar la totalidad de la vida de la humanidad. Las sectas, sin embargo, son grupos relativamente pequeños, que aspiran a la perfección interior individual y tienden a una comunión directa personal entre los miembros de cada grupo. Son entonces obligados a organizarse desde el principio hasta el final en pequeños grupos, renunciando a la idea de dominar el mundo» .E. Troeltsch, La dottrina sociale delle Chiese e dei gruppi cristiani, 2 vol., Firenze 1941-1960..
[4]En este sentido habría que señalar que la Inquisición se utilizó no tanto como un arma contra las personas, sino como un medio pastoral de persuasión.
[5]Existen grandes diferencias entre un Estado absolutista y uno totalitario .del corte del nazismo, fascismo y comunismo.. El totalitario mira a un control de la sociedad incluso en la esfera privada; mientras que el Estado absoluto, si bien es cierto que tiene el monopolio del poder político, eliminando cualquier clase territorial, sin embargo no tiene incidencia sobre la vida privada o provincial.
[6]La expresión artística debía ser regulada según el orden matemático.
[7]Se imponen normas de comportamiento .educación y buenas maneras., se ordena la vida social .se imponen normas estrictas para evitar excesos y comportamientos juzgados como inconvenientes.. Se impone el hábito de dominar con la voluntad los propios impulsos, los sentimientos, las emociones.
[8]No todo progreso es de por sí aceptable para la Iglesia.
[9]¿Lutero ha favorecido el nacimiento del espíritu individualista? ¿Él mismo es considerado como un hombre del medievo o moderno?
[10]¿Fue ésta la contribución verdadera de la Reforma? ¿Lutero y Calvino eran teólogos o gente de la política y de las finanzas?
[11]En el fondo también Croce, si bien para condenar el período de la españolización de la Iglesia, juzgó el disciplinamiento como un fenómeno educativo útil para Italia.
[12]De hecho, en el documento de requerimiento que los organizadores de una expedición debían llevar, se invitaba a los nativos a someterse a las autoridades del Papa y del rey de España.
[13]Los campesinos de un pequeño pueblo se lamentaban en 1490 de que un sacerdote era tan pobre, que se había llevado por el beneficio de la iglesia, un abrigo, que después troceó para hacer un vestido a su mujer y sus hijos. Siempre fue criticado el nombramiento de un párroco que escuchaba las confesiones borracho, tumbado en un banco junto al fuego.
[14]Conviene citar la colección Spaetmittelalter und Reformation. Texte und Untersuchungen, dirigida por el mismo Oberman, quien publica los escritos de los maestros que han influido en Lutero, como Ugolino de Orvieto, Gregorio de Rímini, Juan von Pfalz y Staupitz.
[15]A.E.McGrath, Giovanni Calvino. Il riformatore e la sua influenza sulla cultura occidentale. Torino 1990, 32.
[16]F. Schmidt-Clausing, Zwinglio, Riformatore, teologo e estatista della Svizzera tedesca. Torino 1978, 124.
[17]La tesis de Erikson es manifiestamente infundada: E.H. Erikson, El Lutero joven. Estudio histórico-analítico, Roma 1967.
[18]No merece ser puesta de relieve la tesis de D. Emme (1983), según la cual Lutero habría entrado en el monasterio para fugarse de la acusación de homicidio de un compañero de estudios.
[19]«Facienti quod est in se, Deus non denegat gratiam».
[20]Según él, Cristo es el fundamento de la Iglesia, y no Pedro. Sólo la fe en Cristo produce la salvación.
[21]Entretanto se había casado secretamente con Anna Reinhart, de la que tuvo cuatro hijos.
[22]«No conozco escándalo mayor que prohibir el matrimonio a los eclesiásticos, mas autorizarles a mantener una concubina tras el pago de una suma de dinero».
[23]Todo esto favoreció la caída de los precios: la primera Biblia alemana de Estrasburgo costó, en 1466, 12 florines; sin embargo, la de Lutero costaría sólo 2 florines y 8 gruesos.
[24]Para evitar ediciones adulteradas, el mismo Lutero decidió imprimir en los volúmenes por él aprobados dos sellos de calidad.
[25]Sólo en Wittenberg fueron impresos 100.000 ejemplares durante la vida de Lutero.
[26]Hasta la mitad del siglo, sin embargo, el control de la difusión clandestina de libros en los países católicos, excepto en España, no fue muy eficaz.
[27]En esta obra reconducía su argumento por la ineficacia de las obras para la justificación. Las obras y los votos monásticos se arrogaban una eficacia, que sólo puede atribuirse a la obra de Cristo.
[28]Unas 5.000 personas cayeron, sumándose 300 decapitadas, entre ellas Müntzer.
[29]Éstos reciben su nombre de Socino, que negaba la Trinidad y la divinidad de Cristo.
[30]Fueron encarceladas 200 personas; 25 herejes fueron muertos después de indecibles torturas.
[31]Libro I: conocimiento de Dios como creador soberano y rector del mundo. Libro II: conocimiento de Dios como redentor. Expone el libre albedrío, que el hombre ha perdido .todo lo que hace es merecedor de condena; sólo por Cristo puede venirle la salvación.. Libro III: sobre la acción secreta del Espíritu Santo .el hombre renace en la fe en Cristo a una vida que tiene como objetivo la santificación.. Libro IV: sobre los medios externos de la gracia .trata de la Iglesia y del reino civil. El pueblo tiene el deber de obedecer a las leyes y a los magistrados, pero puede resistir a los tiranos por medio de .magistrados inferiores., que deben templar al poder supremo..
[32]Los pecadores e inobservantes de los preceptos debían ser exhortados; si no se arrepentían, serían denunciados públicamente. Los obstinados serían excluidos de la comunión de la Cena y los fieles no deberían tener ninguna relación con ellos. Tal excomunión no excluía de la escucha de la predicación, que tenía capacidad para el arrepentimiento. Como última instancia estaba prevista la intervención de la autoridad municipal, cuando el interesado era reincidente.
[33]Era un buen punto de partida, pero no se daba cuenta de que debía enfrentarse no con Lutero, sino con Calvino. Para Lutero, como para Sadoleto, el hombre es un ser nacido para salvarse; para Calvino, sin embargo, el hombre es una criatura nacida para servir a Dios.
[34]Calvino tuvo el dolor de constatar la conducta inmoral de su cuñada y de su sobrina.